sábado, 22 de diciembre de 2012

PEOPLE PRESS PLAY

THESE DAYS (2007)

Damos la bienvenida al invierno al mismo tiempo que sonreímos ante el paso de las horas que quedan para que transcurra la jornada sin disgustos y por consiguiente que se desvanezca la predicción de esos agoreros llamados Mayas. Que digo yo que tampoco había creer a pies juntillas en el calendario que creó esa gente hace siglos, pero que sin duda ha provocado una psicosis irrisoria hasta el punto de que mucha gente ha pasado la mañana haciendo bromas sobre el tema en las redes sociales como si se hubieran quitado un peso de encima que se puede traducir en temor o desconfianza, si tenemos en cuenta que en las fechas anteriores nadie comentó nada ni disparó con sorna ante la profecía, pero bueno, arrieros somos y en el camino nos encontramos, así que de momento, por lo menos hasta las doce y un minuto de esta noche no pienso decir ni mú en tono jocoso, no sea que me parta un rayo, el cielo se ponga oscuro, se abra la tierra, huela a azufre en el ambiente y alguien por ahí arriba se eche unas risas a costa de pardillos guasones como yo. Pues nada que ahí queda mi reflexión panderetera. Por ahora solo he notado que se ha levantado mucho aire, pero no veo relación con la catástrofe, así que lo mejor es desconecta, centrarse en la llegada del la nueva estación meteorológica y hacerlo con música acorde al clima. People Press Play se me antojan como perfecta banda sonora a la realidad.

Paisajes resbaladizos, heladores, de cristal empañado, vapor condensando en el cuerpo, picos nevados, cielo pálido y rodillas ávidas de que la circulación sanguínea vuelva a fluir como en temporada estival, circunstancias que acompañan a un viaje largo y nada tedioso por los senderos despejados que cubren la indietrónica de este cuarteto de Copenhague (Dinamarca). Surgidos de las cenizas de Future 3, donde tres de sus miembros mantuvieron vivo el proyecto durante una década, han editado tan solo un álbum hasta la fecha en esta reconversión de sonido y formación, ya que el bloque es el mismo salvo por la incorporación de una cantante femenina en la que se apoya toda la carga emocional de su discurso. Ella les proporciona con su dotada voz, ese punto pop que ansiaba su instrumentación. Han ganado enteros con este fichaje, obviamente, pero además se han catapultado con este debut, editado hace ya cuatro años, a los primeros puestos de popularidad del género. Su inmediata reclusión en los aposentos del sello Morr Music, hogar  de bandas como Lali Puna, The Notwist, Ms. John Soda, Radical Face, Seabear, múm o Styrofoam, los cuales ya he puesto por aquí como podréis comprobar si clickeáis en los enlaces que he subrayado y que guardan con esta banda una gran similitud en forma e ideario, no supuso sorpresa alguna, ya que la discográfica alemana siempre se ha distinguido por la calidad de su catálogo y no es de extrañar que fueran tan audaces a la hora de cazar a esta realidad que pedía a gritos un lugar importante dentro del estilo.

No conformándose con mezclar pop y electrónica, profundizan en diversas interpretaciones englobadas por dichas manifestaciones estilísticas y cogen prestadas cosas del house, el techno minimal, el chillout, el downtempo y el electro. Suenan oscuros y vanguardistas cuando hace falta, también revoltosos y ensoñadores cuando es necesario que resalte un hueco para respirar. Máquinas en flotación, teclados ocupando la esfera, ruidos inquietante poniendo misterio como en una película de finalidad thriller con pecaminosa e insufrible historia de amor de fondo y ante todo mucha seducción, sin importar que destaque la melodía sobre la tempestad, aunque a veces sea usada como recurso fragante.

Se abre el minutaje con "Girl", que me remite directamente a nuestros Maga (el principio parece un calco de su comienzo discográfico en formato larga duración, el sensacional 'Blanco'), aunque claro está no hay conexión posible, excepto en que ambos grupos son extraordinarios, una pieza de apertura que se estira al máximo con unas voces susurradas en reverberado bucle, con la percusión llevando la batuta, "Always wrong", algo más accesible, una brisa marina chispeante cuyo estribillo es francamente dulce, una de las mejores piezas del lote, sin duda, "These days", sin ningún género de dudas su mejor y más conocida canción, una delicia infinita, cálida, pegadiza y perfecta en su ejecución, una joya en definitiva que incluso me atrevería a poner a la altura de "Such great heights" de The Postal Service, "Solid ground" y "Green glass of tunel" de mún, como las mejores composiciones de indietrónica que se han creado nunca, "That walk", instrumental de lujo, capaz de sensibilizar con su preciosista mirada a los terrenos inexplorados de la realidad sensitiva, "Hanging on", en la línea de los olvidados Lamb con su mismo toque trip-hop de afinidad ochentera, pues esa guitarra tiene algo de deuda con New Order o los últimos Depeche Mode, "Before me", con una base alternativa del hip-hop y un compás tan comatoso como disonante que asfixia hasta que añaden un teclado martilleante que acaba por destapar todo el entramado, un tema algo raro pero interesante que bien podrían firmar Lovers en la actualidad,  "Everything", volviendo marcha atrás sobre sus propias pisadas para recuperar la cordura y el timón de una nave que a punto estuvo de ir a la deriva, pero que con la belleza de esta pista confirma que lo acontecido durante la antecesora solo fue un escarceo con la experimentación, y "Stop", delicioso final que deja abrir la ventana de par en par para que se ilumine su mundo.

Anders Remmer, Sara Savery, Thomas Knak y Jesper Skaaning, forman People Press Play que si todo sigue así, se convertirán con el tiempo en eminencias dentro de su campo de acción musical. Estaremos atentos a su siguiente salto con pértiga. Valdrá la pena, seguro.

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