CIGARETTES AFTER SEX

jueves, 11 de febrero de 2016
I. (2012)

Casi de rebote me topé con esta banda una noche que buscaba vídeos de canciones que fueran acordes a una preciosa pintura que realizó mi querida Sra. Esmiz, con la idea de dar colorido sonoro a una entrada para su genial blog 'Soy una pobre granaina', y lo cierto es que ha sido de los mayores hallazgos musicales que he tenido la suerte de escuchar en mucho tiempo. Una mística envuelta en sensualidad y una atmósfera seductora emergiendo de un ritmo templado ensoñador cubierto de una mezcolanza agradable pero triste a la vez, llamó mi atención desde los primeros compases. Lógica era su posición en lo alto de la lista de sugerencias audiovisuales asociadas a mi búsqueda en el famoso canal YouTube donde antes había seleccionado cortes de Another Sunny Day, Echo And The Bunnymen, Craft Spells, The Cure, The Smiths y Northern Portrait, aunque realmente lo suyo iba por derroteros más sugerentes, nocturnos, gélidos, románticos se podría decir incluso, la cosa es que me prendé al instante y aunque finalmente no fue la elegida para acompañar el post que publicó mi admirada delicia en su bitácora porque lo que había plasmado en el lienzo era una emoción de distinta lectura, yo me fui derechito a su bandcamp para deleitar mis oídos con todo lo que allí tenían a disposición del intrépido curioso que quisiera conectar con su universo compositivo. Desde entonces, confieso que soy adicto al mismo.

Eran para mi unos perfectos desconocidos y la verdad es que más tarde averigüe que lo eran para la mayoría ya que cuentan con tan solo dos referencias en formato Ep, una de ellos este fabuloso 'I', compuesto de cuatro temas y otro el más reciente 'Affection', publicado hace poco más de cuatro meses y que consta de dos pistas muy loables pero que obviamente saben a poco. La poca información que de ellos se puede encontrar por la red unida al hecho de que llevan casi ocho años en activo, hacen pensar que su impopularidad se debe a la poca promoción que se ha dado a su ideario, porque de otro modo no se entiende que una banda como esta no haya cosechado mayores éxitos, sin embargo su suerte puede cambiar porque de momento tienen acordada una extensa gira por Europa que les llevará a tocar en Francia, Holanda, República Checa, Suiza, Inglaterra y Alemania, y en la que mayoría de sus fechas ya se ha colgado el cartel de 'Entradas agotadas'. Pero bueno, que mas da si están cerca de comerse el mundo o no, si gracias a las virtudes de nuestro querido internet tenemos acceso a su propuesta, tampoco es cuestión de quejarnos de vicio si llegamos a la conclusión de que por mucho que un grupo sea underground, las cosas no son como antes y merced a este medio puede evolucionar la carrera de cualquier formación simplemente con el poder de la onda expansiva verbal, hasta el punto de cruzar el charco y traer su imaginario aquí o a cualquier otra parte del planeta.

Fundados en El Paso (Texas), pero con su centro de operaciones fijado desde hace cuatro años en Brooklyn (New York), la prolífica cuna musical de la Gran Manzana, Cigarettes After Sex, han desarrollado una carrera que por ahora se mantiene firme y prudente a la espera de la que sea su ópera prima, midiendo bien los tiempos y puliendo sus influencias con cautela para llegar a un buen número de seguidores. Su onda sigue la estela de Cocteau Twins, Cowboy Junkies, Red House Painters y Julee Cruise, moviéndose como pez en el agua entre el dream pop, el slowcore más melódico y alrededores del indie-pop en general, aunque también se puede decir que sienten respeto por géneros ajenos tal y como demuestran en su más reciente trabajo al incluir una relectura del 'Keep on loving you' de Reo Speedwagon, emblemática banda de soft-rock que tuvo su eclosión a principios y mediados de los 80's. Por el momento nos podemos contentar con esas seis canciones (incluida la versión citada) que ponen a disposición en su web. 'I' cuenta con cuatro preciosas gemas, comenzando por mi favorita "Nothing's gonna hurt you baby", una absoluta exquisitez, desde sus primeros segundos, con ese bajo melancólico marcando la línea y la ambigua voz de Greg González recitando en lamento sobre unos teclados tiernos y resplandecientes, una de esas piezas que encaja con el talento de Hope Sandoval y sus Mazzy Star, que pos su sencillez puede parecer puro oropel pero bien puede pasar por lingote de oro, "I'm a firetfighter", virar dorado hacía la tristeza desenmascarada, una estrella brillante de magia ambiental que emocionaría a los mismísimos Low, "Dreaming of you", tímida, otoñal, de letra simple pero certera, narrando un tira y afloja de amor correspondido, y "Starry eyes", probablemente la canción que recopila todo su aprendizaje, marcada por el espíritu del pop por los cuatro costados y en cada uno de sus poros, una preciosidad de estribillo pegadizo a la que se puede sumar el nombre de Yo La Tengo a su paleta de reminiscencias.

La tropa estaba formada en este puesta de largo por Greg González, líder y único miembro fijo del proyecto desde sus inicios, Steve Herrada, su compañero de fátigas en esos primeros pasos que después de este mini-álbum abandonó el barco, Phillip Tubbs, Emily Davis y Greg Leah, que para su siguiente referencia fue sustituido a los parches por Jake Tomsky. En la actualidad queda reducida la plantilla a cuarteto con la incorporación del bajista Randy Miller, que alterna su labor aquí con su presencia en la banda de rock conceptual, Color. Como dato curioso, añadir que el fundador del grupo concedió una entrevista a un medio estadounidense en el que afirmaba que sentía devoción por los solos de guitarra y comentaba que sus preferidos de toda la vida eran los de "Bohemian rhapsody" de Queen,"Beat it" de Michael Jackson, "Cruel" de St. Vincent y..."Tú me dijiste adiós" de Los Brincos!!. Parece que es un intrépido buscador de sonoridades...

https://cigarettesaftersex.bandcamp.com/album/i

RODRIGO AMARANTE

miércoles, 3 de febrero de 2016
CAVALO (2013)

De un tiempo a esta parte, me he convertido en un devorador de series televisivas aunque de forma más comedida que esos a los que llaman seriófilos y que son capaces de degustar varias temporadas en una semana, ya que lo mío es más de cocción lenta, de degustar los episodios en momentos concretos de calma y cero ruido exterior que me distraiga, con lo que puedo tardar más de un mes en acabarlas por mucho que disfrute viéndolas. De algún modo creo que es razón de más para ello eso último que he dicho, porque si me gusta mucho, como que me da pena terminarla a sabiendas que la echaré de menos. Me está pasando en estos días con 'Narcos', una adaptación de hechos de la vida real que se toma muchas libertades, y que se basa en el historial delictivo del famoso narcotraficante colombiano Pablo Escobar, dando una lección de ritmo visual y de atractivo argumental que la distinguen de la mayoría de ficciones que han basado su guión en el mentado personaje. Pero bueno, de lo que quiero hablar aquí no es tanto de la calidad de este producto y de sus brillantes interpretaciones con el brasileño Wagner Moura a la cabeza, si no de su paisano Rodrigo Amarante, encargado de crear la canción principal, otro de los reclamos de esta magnifica apuesta de Netflix en alianza con Dynamo Producciones.

Contando con una trayectoria intachable al frente de Los Hermanos y Orquesta Imperial, este músico y compositor natural de Río de Janeiro (Brasil), se trasladó a Estados Unidos en busca de comenzar una carrera en solitario que se presumía interesante en vistas de las amistades que había ido labrando por el camino, pero antes de ponerse a ello formó un proyecto junto a Fabrizio Moretti de The Strokes y Binki Shappiro, la cual más tarde se haría popular por un flamante álbum en colaboración con Adam Green editado hace un par de años. Esa historia vio la luz bajo el nombre de Little Joy, y tuvo como resultado un delicioso disco debut que se movía entre el folk, el pop y el indie-rock, pero la unión del trío no pasó de ahí, a pesar de que nunca se ha hecho comunicado oficial que confirme su disolución. No obstante han pasado ocho largos años desde que se publicó y en todo ese tiempo nuestro protagonista del post de hoy no ha perdido el tiempo y fijando su residencia en Los Angeles (California), ha ido haciéndose un nombre en el panorama mundial en gran parte gracias a "Tuyo", el tema de apertura de 'Narcos', pero también merced a la calidad de su ópera prima, este maravilloso 'Cavalo', que lejos de mostrarle como el pura sangre de firme trote que descubrimos en los cuatro álbumes de estudio de su primera formación, que tan exitosa fuera en su país (se convirtió en un grupo de culto dentro de las fronteras de la nación carioca), le presentan como un manso équido de elegante caminar.

Rodeado de ilustres de la música de raíz americana vista desde un prisma independiente, Amarante, da un recital de control de los tempos y experimenta sobre sonidos accesibles para llevarlos a terrenos donde la psicodelia tiene una plaza alquilada y la música popular brasileña se funde con la samba más sutil para controlar en la sombra que nadie invada su pequeña parcela. Las canciones de este trabajo son preciosas, dóciles, honestas e intimistas, prescindiendo de coartadas oscurantistas y brillando como una puesta de sol metafórica. Cortes repletos de magia, de proximidad, con Nick Drake, Andrew Bird, Milton Nascimento, Caetano Veloso o Juana Molina entre sus más visibles influencias hacendo ademán de un folclore abierto de miras y sumamente entretenido. De la extraña belleza de la apertura "Nada em vão", serena y frágil en su melodía, convincente en su lírica, un dulce medio tiempo de esos que te hacen sentir como en un idílico paisaje tropical con un dorado amanecer ante tus ojos y el sonido de las reposadas olas irrumpiendo suavemente en la orilla, "Hourglass", giro brusco pero no disonante para acomodarse en una estrambótica finalidad discotequera, acercándose más al funky bailongo de los 70's que a los estilos que suele manejar en la mayor parte del minutaje, aunque con unos sintetizadores de ritmo vintage que pueden recordar levemente a los empleados por Ryan Gosling en su exquisito proyecto musical Dean Man's Bones, "Mon nom", donde recurre al francés, ejerciendo de incansable poliglota (domina con soltura estas lenguas y también la nuestra) ya que es el tercer idioma que emplea en este primer acto arrebatador, una canción en la que su voz se asemeja muchísimo a la de Julian Casablancas, al menos cuando éste aborda piezas más desnudas y románticas, "Irene", orgánica sensibilidad acústica para mayor gloria de sus héroes nacionales, que aquí reciben un digno y sincero homenaje, "Maná", la más movida de las once que componen esta colección, muy elástica y variada, recuerriendo a elementos propios de la samba, la bossanova, el rock y el tropicalismo, "Fall asleep", cambio de tónica para optar momentáneamente por una nostalgia transparente que se cubre de tristeza con la densidad de las teclas de un piano que dibuja notas espectrales en la lejanía, "The ribbon", bucólica, coral, sencillamente hermosa, algo así como lo que nos podría ofrecer Alex Ebert en sus discos en solitario al margen de Edward Sharpe & The Magnetic Zeros e Ima Robot, si la cabra no tirara siempre para ese monte animado que tan buen rendimiento le otorga, y "Tardei", mi favorita del lote, una joya infinita que no necesita descripción, solo ser escuchada y disfrutada para sumergirse en el universo individual para cada uno que propone de por si.

Rodrigo Amarante tuvo en el estudio la presencia de ilustres de la talla de Devendra Banhart, los anteriormente mencionados Adam Green y Fab Moretti, el reputado multiinstrumentista Josiah Steinbrick (presente en trabajos de Cate LeBon, Danger Mousse y Charlotte Gainsbourg, entre otros), la actriz Kristen Wiig (la hemos visto en películas como 'The Martian', 'Adventureland' o 'La vida secreta de Walter Mitty, y en la premiada serie 'Arrested development') e Hiromi Konishi, formando un impecable grupo coral, su amigo y compañero en Los Hermanos, Rodrigo Barba, que se encargó de todas las percusiones, Joel Virgel, que se ocupó del djembe, Todd Dahl Hoff, que hizo lo propio con el bajo y Noah Georgeson, que además de producir el álbum, participó activamente con el sintetizador.

https://maisumdiscos.bandcamp.com/album/cavalo

FUNERAL ADVANTAGE

jueves, 21 de enero de 2016
BOY IS DEAD (2015)

Entre unas cosas y otras, llevaba bastante tiempo sin hacer una reseña convencional y lo cierto es que ya tenía ganas de ponerme delante del ordenador a dar forma a la idea que me rondaba por la cabeza desde el día que decidí cerrar la lista de recomendaciones discográficas del pasado año. Se me ocurrió que podría ser bueno dedicar las primeras entradas del curso a los discos que tengo por casa que aún gustándome mucho había dejado fuera, y ahora que ya me he pasado por todos los blogs amigos a cultivarme con su criterio y a indagar en sus selecciones con la recompensa de haberme llevado un buen puñado de recomendaciones desconocidas (para mi, claro) que me están haciendo disfrutar mucho, me pongo a la faena y comienzo este ciclo que en realidad servirá también para suplir un post de rectificación, porque tal y como dije en su momento cuando puse mis elegidos, conforme vayan pasando los días iré teniendo la sensación de que con lo que me perdí y lo que he ido recuperando, cambiaría más de la mitad de los escogidos. Resulta curioso como va variando nuestra percepción de algunos trabajos conforme avanzan las fechas. De uno de los que he cambiado mi concepto es este notable 'Boy is dead' de Funeral Advantage, proyecto tras el cual se esconde Tyler Kershaw, un muchacho de Boston (Massachusetts), que hizo su presentación oficial en formato larga duración tras causar una buena impresión con los dos temas que publicó en un split compartido con Former Ghosts unos meses antes. En un principio no me gustó en exceso pero a base de rodarlo ha acabado encantándome.

Pop ensoñador de desarrollos cristalinos, electrónica sutil e indie-rock se juntan en esta propuesta que pone un ojo en el legado de The Smiths y el otro en la renovadora concepción del género hecha por The Pains Of Being Pure At Heart o Wild Nothing. Un disco luminoso en lo musical, pero derrotista en su lírica, puesto que como indica su propio creador, las letras hablan de boicotear las buenas nuevas, romper los momentos de satisfacción y acercarse a una melancolía donde parece sentirse como pez en el agua. Como digo, pesimista en su tématica pero gratificante al fin y al cabo, porque que es la vida si no un paseo por las circunstancias y un sorteo de las inclemencias que genera en si, a sabiendas de que en el fondo de las cosas siempre hay luz al final del túnel. El debut de Kershaw y sus secuaces (aunque él se encargue de dar forma a todo, le acompaña una banda formada por cuatro miembros más) nos habla de eso dicho por mediación del propio artista que afirmaba en una entrevista de promoción del álbum concedida a un medio local que de alguna manera creía que lo que estaba tratando de procesar en el contenido de esta ópera prima era un estado de ánimo concreto. Lo describe ahí como música emocional, haciéndola evidente en su lectura, ya que a pesar de su felicidad nostálgica, el minutaje tiene un núcleo oscuro, enfrentándose a un halo de pesimismo inherente centrado en la autodestrucción, o más bien en la auto-restricción. En definitiva, quería explorar las diferentes razones por las que alguien podría inconscientemente tratar de hacer su vida peor a propósito. Asímismo, afirmaba con estas palabras exactas, algo que resumía a la perfección lo que trato de explicar...'personalmente, tengo esta ansiedad anticipatoria constante donde estoy esperando que sucedan cosas malas y esa es una de las pocas cosas con las que me identifiqué mientras me hacía mayor. Sin duda, este sentir quedó plasmado en estas diez canciones.

Pero para aquellos que sólo quieren flotar en una nube, estos matices sombríos son fáciles de ignorar. Las piezas que lo componen tienen suficiente energía y dulzura como para conquistar al oyente ávido de paz sonora y exaltación positiva. Pedales de efectos propios del shoegaze noventero más laureado, delays, reverbs atmosféricas y ante todo mucho dream-pop y fijación por el jangle de los 90's, reinan en este confortable tratado que comienza con la espléndida 'Equine', encargada de abrir la faena, un destello resplandeciente que puede recordar a los primeros M83 en sus primeros compases, hasta que su melodía se enreda en distintas ramas tal vez más próximas a la simple belleza de la genuinidad, "Sisters", que bebe de Slowdive, una preciosa tonada que parece rescatada de otra época donde estas propuestas cálidas se apreciaban con orgullo, "Should ha ve just", como si Another Sunny Day, Craft Spells y Northern Portrait encontraran un aliado en su asalto al trono que un día ocupó Morrissey, una depurada canción de estribillo pragmático, "Gardensong", quizá su corte más emblemático o al menos el que se ha valorado más en los medios que han reseñado esta obra, una tierna historia que se sumerge en sus delicadas estrofas y ese bajo punzante que lleva el ritmo, "Back to sleep", ciclón de furor accesible que navega a velocidad de crucero esquivando icebergs dramáticos con una coralidad majestuosa, "Cemetary kiss", entonando una frágil declaración sensitiva cubierta por una ambientación primorosa, y alternando falsetes con cambios de registro vocales que nos dejan asombrados ante su capacidad como intérprete, y "The i'll look", que guarda connotaciones con los Glasvegas del primer disco, envolviéndolo todo con unos teclados hipnóticos y una batería de alma cincuentera, añadiendo la deliciosa voz femenina de Chelsea Figuerido.

Una puesta de largo brillante con la que Tyler Kershaw se presenta en sociedad. Como curiosidad decir que el autor tiene tan solo 25 años, reconoce a George Harrison y The Cure como sus mayores influencias a la hora de componer, que el álbum fue grabado entre la casa de sus padres situada en Mansfield (un pueblo del condado de Bristol) y su apartamento de Allston, un barrio de su ciudad de origen, y que en directo actúa en formación de quinteto.

https://funeraladvantage.bandcamp.com/album/body-is-dead

DAVID BOWIE (1947-2016)

martes, 12 de enero de 2016
COLLABORATIONS & COVERS (2016)

Primera gran bofetada del año a mano abierta y ruda. El gran icono musical David Bowie nos dejó anoche a la edad de sesenta y nueve años tras una dura batalla contra el cáncer. Vaya por delante que nunca me he considerado un seguidor acérrimo de su obra y tengo que reconocer que jamás me he adentrado de lleno en sus discos, pero es innegable su influencia en casi todo lo que escucho y es de justicia alabar la grandeza de su figura hasta la más absoluta admiración. Es curioso porque ayer por la noche pensaba que siendo que acababa de publicar nuevo álbum, esta mañana lo primero que haría sería darle unas escuchas a ver si me gustaba la manera en la que había roto su silencio porque además me había alegrado que con ello hubiera desafiado a la rumorología que le estaba dando por acabado debido a su delicado estado de salud, pero lo que no imaginaba es que esos dimes y diretes tuvieran la razón con respecto a su enfermedad, como que quise creer que simplemente estaba envejeciendo, contrariamente a la idea promulgada de que estaba en estado terminal como llegaron a insinuar diversos medios sin llegar a obtener confirmación oficial. Ha sido abrir el ordenador, meterme a curiosear y ver que Uri (responsable del blog 'Me suena que lo he leído', el cual espero que algún día reanude su actividad) había publicado un tema suyo acompañándolo de un halo de tristeza al afirmar que no tenía palabras, cuando me he temido lo peor. Luego la red me lo ha acabado de confirmar. Se nos ha ido el 'Duque blanco', el artista más camaleónico de la historia, un inquieto que siempre supo reinventarse y encontrar su espacio sin desentonar, el héroe de muchos melómanos que hoy están de luto con el corazón destrozado.

Desde aquí quiero rendirle mi particular homenaje teniendo en cuenta que escribir sobre su vida y milagros aparte de ser redundante tampoco sería muy honesto debido a que como he dicho no controlo mucho su legado a pesar de que hay un buen puñado de temas con su firma que me encantan, así que para reivindicar su importancia como referencia ineludible de mil y una bandas actuales y del pasado tanto en el rock como en el pop, he pensado que sería buena idea recopilar una serie de canciones de su autoría interpretadas por otros y juntarlas además con varias de las piezas en la que colaboró como estrella invitada. Gente como Tina Turner, Queen. Placebo, Arcade Fire, Nine Inch Nails, Iggy Pop, Lou Reed, Annie Lennox, Arcade Fire, David Gilmour, Lenny Kravitz, Mott The Hoople, Andrew Belew, Goldie, Tv On The Radio, Scarlett Johansson, Bing Crosby, Khasmir...tuvieron el privilegio de compartir escenario o sesiones de grabación con él y otros como The Magnetic Fields, Turbonegro, Simple Minds, Nirvana, A Camp, Collide, Bauhaus, Atrocity, Mates Of State, Six By Seven, 10.000 Maniacs, Superchunk, Helloween, Love Like Blood, Celtic Frost, Rick Wakeman, King Crimson, Seu Jorge, The White Buffalo, Generation X, The Divine Comedy, Enuf 'Z' Nuff, St. Etienne, Swell, El Vez, Quasi, Scott Weiland, The Moog, James, Robbie Wiliams, Oasis...en definitiva, un sinfín...le rindieron tributo en vida haciendo relecturas respetuosas de sus composiciones. Muestra inequívoca de lo alargada que fue su sombra es el hecho de que la mayoría de las formaciones y solistas que he citado provienen de estilos muy diversos y seguro que hoy como un servidor, han recordado con una sonrisa manchada de tristeza la primera toma de contacto que tuvieron con el universo Bowie.

Yo tengo una imagen concreta que es curiosamente ajena a su principal faceta artística. La primera vez que vi a David Robert Jones fue en la maravillosa película 'Merry Christmas Mr. Lawrence', donde interpretaba a un valiente soldado británico retenido en un campo de prisioneros japonés. Era muy pequeño, no creo que tuviera más de cinco o seis años y más si tengo en cuenta que se estrenó en 1983. Su mirada, su elegancia, no sé, algo me cautivó, creo incluso que fue la primera película que se quedó grabada en mi retina junto a la deslumbrante 'París-Texas' de Win Wenders. Años más tarde, cuando empecé a interesarme por la música supe que aquel tipo era un actor ocasional (aunque de gran valía), pero una eminencia musical. En la pre-adolescencia conocí sus trabajos de su etapa ochentera partiendo del vídeoclip de 'Let's dance', cuya fecha de salida estaba próxima a la del largometraje mentado pero que no vi hasta pasado algo más de un lustro, y desde ahí fui hacía atrás hasta degustar lo más granado de su discografía, aquellos comienzos en los que el glam rock de la mano de su alter ego Ziggy Stardust, ese extraño concepto que bautizó como plastic soul y esas experimentaciones en alianza con Brian Eno, presidían la famosa 'trilogía de Berlín'. Con esos álbumes me quedo. Oriol, un viejo amigo de la infancia, me pasó aquellas cintas en cassette y durante un tiempo se convirtieron en banda sonora de muchas vivencias, pero por alguna razón perdí el interés por lo que fue editando después y por desgracia cuando quise reengancharme cayó en mis manos 'Earthling', que me pareció totalmente infumable (espero no ofender a sus adeptos, pero aquel símulo de drum'n' bass, me pareció un horror). Sé que me perdí muchas cosas buenas por el camino, pero...como se dice en estos casos, ahí queda la parte de su obra que me acompañó de crío para recordarlo a perpetuidad. Descansa en paz, genio.

https://www.youtube.com/playlist?list=PLhuv5LuNp0Tj46p2LbzDWIlFqmmwGJUGj

7º ANIVERSARIO DEL BLOG CON UNAS CUANTAS COLABORACIONES MUSICALES

viernes, 8 de enero de 2016

El que escucha música siente que su soledad, de repente, se puebla.
La música es el arte más directo, entra por el oído y va al corazón.
La música es el corazón de la vida. Por ella habla el amor; sin ella no hay bien posible y con ella todo es hermoso.
La música compone los ánimos descompuestos y alivia los trabajos que nacen del espíritu.
La música puede dar nombre a lo innombrable y comunicar lo desconocido.
En la música todos los sentimientos vuelven a su estado puro y el mundo no es sino música hecha realidad.
La música es una revelación mayor que toda la sabiduría y la filosofía
El más antiguo, el más verdadero y el más bello órgano de la música, el origen del cual nuestra música debe provenir, es la voz humana.
Sin música la vida sería un error.

Iba a escribir uno de mis habituales sermones de tomo y lomo cuando he pensado que esas frases míticas pronunciadas en su día por Robert Browning, Magdalena Martínez, Franz Liszt, Miguel de Cervantes, Leonard Berstein, Arthur Schopenhauer, Ludwig Van Beethoven, Richard Wagner y Friedrich Nietzsche, iban a dar más lustre a esta entrada que cualquier parrafada mía a modo de introducción. Hoy se cumplen siete años desde que empecé esta historia y me hace ilusión celebrarlo con tod@s los que me leéis habitualmente y también con los que lo hacéis esporádicamente. Sin vosotros este blog no tendría vida, así que muchas gracias de todo corazón por hacer de esto mi mayor divertimento y que al ver esas frases que han dado pie a este texto, sonría pensando que son totalmente ciertas.

Para conmemorar este aniversario, he decidido crear una playlist que podréis escuchar entrando en el enlace que dejo al finalizar estas líneas. En ella he reunido unas cuantas canciones de bandas y artistas de mi agrado en colaboraciones especiales con otros grupos y solistas, ya sea en formato audiovisual para discos oficiales, temas inéditos, nuevas versiones o relecturas de otros y reuniones en lugares diversos con la belleza de la espontaneidad, ya sea en estudio, emisora de radio o en plena calle. He buscado todo lo que recordaba y me ha quedado más o menos atractiva la cosa, aunque he mirado de prescindir de directos en masa porque no suelen tener buen sonido y además suele ser un poco más forzado eso de unirse sobre el escenario, no sé, al menos así lo veo yo. Si lo deseáis y queréis ser partícipes podéis proponer alguna que conozcáis para añadirla a la lista, que de momento consta de treinta y un vídeos pero espero ir ampliándola conforme mi memoria se inspire. Y nada, que espero que os guste este post especial y que continuemos disfrutando de esta pasión compartida durante mucho más tiempo.

https://www.youtube.com/playlist?list=PLhuv5LuNp0TiFcIddtfl2x-khjoWmYQYW

CINCUENTA GRANDES DISCOS INTERNACIONALES DEL 2015

jueves, 31 de diciembre de 2015

Hala, un último arreón a este 2015 que me ha deparado grandes momentos a nivel emocional con mucha música para mis oídos. Tal y como comenté ayer y vengo haciendo desde que tengo este blog, voy a hacer un repaso a lo que he disfrutado este año y recomendar los discos que más me han entretenido sin más orden que el alfabético y sin entrar a valorar si son los mejores del curso o no, porque como digo siempre eso sería muy atrevido por mi parte, ya que cuando se acerca el momento de hacer esta entrada y echo un ojo a la anterior que fue en esta onda, veo que de poder volver atrás en el tiempo, tal vez cambiaría todo lo que puse, así que prefiero poner lo que me motiva ahora pero como mero impulso. De hecho me pasa eso que os cuento, en cuanto me doy una vuelta por mis bitácoras favoritas ('Café, copa y puro', 'Woody Jagger', 'Tres cagallons baix d'un piano', 'Rockandrodri Land', 'Fade out music'...) y veo las listas de los demás, me empapo de los álbumes que no conozco y en menos de un mes cambio de opinión con respecto a muchas cosas que puse en la mía. Por eso me gusta esto de analizar como han estado de cargados de nuevas referencias estos doce meses y sobretodo que de alguna manera lo hagamos en conjunto.

Personalmente he de reconocer que he andado un poco menos condescendiente de lo que viene siendo normal en mi, que tengo un paladar bastante robusto y me entra todo bien, pero en esta ocasión no he coincidido con muchas opiniones y me ha costado encontrar el punto a algunas obras que la mayoría han puesto por las nubes, aunque finalmente algunas de ellas están entre las que voy a destacar al final de este texto. Por ejemplo aún reconociendo que 'Carrie & Lowell' es un álbum muy bonito y siendo Sufjan Stevens unos de los artistas que más me gustan, no me ha llegado a entusiasmar de la misma manera que al resto. Prefiero 'Illinois' o sus dos primeros lanzamientos, la verdad. De todos modos creo que el podido influir el hecho de que no tengo oído para captar el inglés y que no he traducido ninguna de las letras del disco unido a que se me ha hecho un poco lineal, no sé, le pierdo la atención a mitad de su recorrido, algo que me ha pasado también con los nuevos de Tame Impala, The Decemberists y José González, que aún pensando que son notables, esperaba más y prefiero quedarme con anteriores trabajos publicados bajo su firma. También ha habido un buen puñado que me generaron grandes expectativas y sinceramente ni fu ni fa, tanto así que ni los he puesto en el listado de recomendaciones. Beirut, Courtney Barnett, My Morning Jacket, Battles, Death Cab For Cutie, Gardens & Villa, Of Monster And Men, Yo La Tengo, Mercury Rev, Leon Bridges o Will Butler, solo por citar algunos, y que aún con todo tienen algún tema por ahí que si me ha convencido, pero vamos, que en general como digo, ni frío ni calor.

A lo largo del año he recurrido a viejos discos y no tanto a novedades porque a decir verdad creo que ninguna de ellas me ha parecido majestuosa, pero quien diantres soy yo para juzgar, además de lo que se trata es de gozar de la música sin fechas y lo que hoy me puede parecer desdibujado puede adquirir color con las escuchas. La cuestión es que como se dice popularmente y en vistas de que seguro cambiaré de opinión en días venideros, no están todos los que son pero si son todos los que están. Cincuenta que en realidad son cincuenta y dos si contamos los más recientes plásticos de Joaquín García y Current Joys, que ya puse por aquí hace unos meses y que bien podrían ser cincuenta y cuatro porque 'Disappear' de Horsebeach y 'Thank you lucky stars' de Beach House, han quedado fuera por no citar otro más de cada uno (ambos grupos han editado un par de álbumes con pocos meses de diferencia entre si). Os dejo mis queridos a continuación y al final una playlist de YouTube con un tema de cada uno (bueno, eso lo dejo para mañana), tal como hice en la entrada de ayer. Espero que paséis una gran noche y que tengáis una fulgurante entrada al 2016, al cual espero con entusiasmo en lo musical porque traerá consigo los nuevos trabajos de Big Big Love y Little Jesus, que a su vez me brindaron los dos mejores directos que he disfrutado este año.

A GRAVE WITH NO NAME Feathers wet, under the moon
ALABAMA SHAKES Sound & color
AQUEDUCT Wild knights
BEACH HOUSE Depression cherry
BEST COAST California nights
BJÖRK Vulnicura
BUILT TO SPILL Untetherd moon
CROCODILES Boys
DAVE GAHAN & SOULSAVERS Angels & ghosts
DEERHUNTER Fading frontier
DESAPARECIDOS Payola
DESTROYER Poison season
DIAGRAMS Chromatics
DUCKTAILS St. Catherine
ELVIS DEPRESSEDLY New Alhambra
EL VY Return to the moon
EZRA FURMAN Perpetual motion people
FAMILY OF THE YEAR Family of the year
FATHER JOHN MISTY I love you honeybear
FOALS What went down
FRISKA VILJOR My name is Friska Viljor
HANNI EL KHATIB Moonlight
HORSEBEACH II
JOSÉ GONZÁLEZ Vestiges & claws
KANAKU Y EL TIGRE Quema, quema, quema
LOW One on sixes
MODEST MOUSE Strangers to ourselves
MYLETS Arizona
NOVELLA Land
PATRICK WILSON Love songs for robots
SAINTSENECA Such Things
SAY HI Bleeders digest
SEASICK STEVE Sonic soul surfer
SISKIYOU Nervous
SOKO My dreams dictate my reality
SUFJAN STEVENS Carrie & Lowell
TAMARYN Cranekiss
TAME IMPALA Currents
THE AMAZING Picture you
THE BEST PESSIMIST The half world
THE DECEMBERISTS What a terrible world, what a beautiful world
THE DODOS Individ
THE HELIO SEQUENCE The helio sequence
THE MACABEES Makes to prove it
THE TALLEST MAN ON EARTH Dark bird is home
TWO GALLANTS We are undonde
WATERS What's real
WE LOST THE SEA Departure songs
WEED Running back
WIDOWSPEAK All yours

https://www.youtube.com/playlist?list=PLhuv5LuNp0TijAFVfnheiSjk-OtW8rFjo

VEINTICINCO GRANDES DISCOS NACIONALES DEL 2015

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Penúltimo día del año y siguiendo las buenas costumbres hoy me toca hacer repaso a lo que más me ha gustado del curso a nivel nacional o más bien dicho lo que me apetece recomendar entre todo lo que he escuchado. Como he tenido más acceso de lo habitual a las propuestas patrias que se han publicado, he aumentado la cifra con respecto a los anteriores post y para esta ocasión la he cerrado en veinticinco, que en realidad son treinta y uno cuando sumo los dos álbumes que más me han gustado de este 2015 que se va extinguiendo poco a poco, 'Everything is drum' de The Oral Poets y 'Ahora después (Oui modotti)' de La Hey, porque ya escribí sobre ellos en su momento, amén de 'Cordura', 'Vojvodina' (el cual también apareció reseñado aquí) y 'Espuni', todos ellos pertenecientes al incansable artista toledano y que aunque rayan al mismo nivel que el que he escogido de los cinco que han visto la luz en estos meses, solo quería poner uno en lista por mi manía de no elegir uno por banda o autor (cosa que haré mañana también en los destacados internacionales con Beach House y sus dos referencias lanzadas al mercado esta temporada). Me queda bastante holgada, la verdad, pero ha sido una cosecha irregular respecto a lo que he oído. No ha habido apenas nada que me haya encantado, pero sin embargo si que he pasado buenos ratos con algunas cosas, así que solo me queda comentar un poco sobre las elecciones y simplemente recomendar una audición de la playlist de YouTube que dejaré al final de este texto.

Variedad, frescura, veteranía y juventud se mezclan en este listado donde faltan La Bien Querida, Jupiter Lion, Francisco Nixon, Berlinest, Pedro Und Destruktion, Tulsa, Tachenko, The Suicide Of Western Culture, Núria Graham, Xoel López, Mi Capitán, Egon Soda, Aliment, Belize, Za!, The Bright o La M.O.D.A. porque o bien no me han calado tanto como los presentes o bien porque apenas he profundizado en su última referencia, y en la que finalmente he decidido descartar cuatro (Los Planetas, Diola, Noise Nebula y Grupo de Expertos Solynieve, por que aunque me encantaba lo que habían hecho, al ser en formato Ep, preferí decantarme por bandas que hubieran sacado un larga duración.

Cuello, madurando su sonido, Disco Las Palmeras, creciendo en este su segundo asalto, Exxesens compitiendo por el trono del post-rock con unos Toundra que aún así parecen ir sobrados en cada paso que dan, L.A. sonando cada vez más inspirado y asentado en el olimpo de los grandes, McEnroe, rizando el rizo con unos de los discos más bellos del año, Havalina, encontrando el punto adecuado para hacer de su propuesta algo grande, grande, Ramírez, volando solo tras aparcar a Oh, Libia, para construir uno de los debuts más vitalistas que se recuerdan por estos lares, Nueva Vulcano, con la velocidad de crucero activada para regalarnos otro trabajo de notable alto, Guadalupe Plata, correosos y musculosos como de costumbre, Nacho Umbert, rompiendo su sequía discográfica y subiendo el listón, Nudozurdo, casi irreconocibles pero triunfando en su flirteo con el riesgo, Hazte Lapón, recuperando el espíritu del indie-pop de los 90's, Joaquín Pascual, incombustible y renovado al mismo tiempo, Soleá Morente, sorprendiendo con su fusión de estilos, Perro, aumentando su dosis de mala leche y llevándose los parabienes de crítica y público, el antes mentado La Hey, que ni queriendo sería capaz de sacar algo flojo, Rosvita, volviendo por su fueros tras cinco años de silencio, Ocellot, abriendo sus miras y jugueteando con la electrónica sutil, Being Berber, con esa delicia que se han sacado de la chistera sin necesidad de hacer tanto ruido promocional como otros, Tigres Leones, poniendo el sentido del humor al servicio de un pop garagero sumamente excitante, Vera Wenzel o la victoria de la discreción, Pájaro Jack, masajeando cada partícula de folk en un tratado maravilloso, Second, que lejos de acomodarse en la comercialidad, continúan en la brecha ideando piezas de alma underground y Nothing Places, supergrupo que cuenta con el omnipresente William Faukner en sus filas y que como era de esperar en vistas de currículo de sus miembros ha grabado una obra redonda.

Mi intención es simplemente destacar estas joyas, que sean lo mejor o lo pero del año, me da igual, porque el gusto es personal y aleatorio, al menos en mi caso. Mañana la internacional (la lista, no la canción, tranquilos que no voy a ponerme a cantar, no sea que nos llueva en Nochevieja), mientras, a disfrutar de esto y lo que está por venir. Ah! y ya puestos si os viene de gusto dar un repaso a otros repasos (valga la redundancia) de lo publicado en otros años por este humilde servidor vuestro, aquí dejo los enlaces del 201420132012201120102009.

BEING BERBER Chronomatography
CUELLO Trae tu cara
DISCO LAS PALMERAS! Asfixia
EXXESENS Back to earth
GUADALUPE PLATA Guadalupe Plata
HAVALINA Islas de cemento
HAZTE LAPÓN No son tu marido
JOAQUÍN PASCUAL Una nueva psicodelia
L.A. From the city to the ocean side
LA HEY René, René
McENROE Rugen las flores
NACHO UMBERT Família
NOTHING PLACES Tidal love
NUDOZURDO Rojo es peligro
NUEVA VULCANO Novelería
OCELLOT Jelly beat
PÁJARO JACK Vuelve el bien II
PERRO Estudias, navajas
RAMÍREZ Book of youth
ROSVITA Mítico, mítico
SECOND Fracciones de un segundo
SOLEÁ MORENTE Tendrá que haber un camino
TOUNDRA IV
TIGRES LEONES La catastrofía
VERA WENZEL La cosecha

https://www.youtube.com/playlist?list=PLhuv5LuNp0TivOu6ejLfguMGT0X-Kryf4

LEMMY KILMISTER (1945 -2015) MOTÖRHEAD

martes, 29 de diciembre de 2015
BASTARDS (1993)

Anoche nos dejó para siempre el gran Lemmy, posiblemente uno de los tipos con más carisma en la historia del rock. Al leer la noticia de su muerte, fantaseé con la idea de que a algún graciosillo se le hubiera ocurrido ser macabro e inventarse que había estirado la pata por eso de que ayer fue el día de los santos inocentes, pero al buscar más información en la red, vi que era totalmente cierto. Me entristeció mucho porque aunque sea verdad que el hombre ha vivido como quiso y se va de este mundo con la satisfacción del deber cumplido dejando una huella imborrable en todos los que disfrutamos de su figura, considero que a sus setenta años aún le quedaba cuerda para rato. Además su voz rasgada acompañó muchos momentos de mi adolescencia, cuando llevaba puesta día si y día también, una camiseta con su imagen caricaturizada y el logo de su banda, el pelo me llegaba a la cintura, los vaqueros elásticos me hacían caminar como un cavernícola y escuchaba cosas un poquito más guitarreras que las que me suelo llevar al oído ahora. Tengo muchas anécdotas alrededor de Motörhead, la banda que le dio lustre al difunto, y para mi será difícil no recordarle siempre, de hecho sigue siendo unos de esos grupos que me encantaban antaño y sigo disfrutando en la actualidad con la misma percepción.  La mayoría de veces que recurro a sus discos es en busca de adrenalina y da igual la elección, porque 'Orgasmatron', 'Overkill' u 'Overkill', que quizás sean sus álbumes más emblemáticos, son excelentes, pero sus trabajos menos laureados me gustan por igual, especialmente el que sin ningún género de dudas es mi favorito, el atronador 'Bastards', con el que quiero rendir tributo a una banda que se puede considerar leyenda y que por desgracia toca a su fin tras esta trágica pérdida irreparable.

En un principio me había planteado postear 'Bad magic', su obra más reciente, publicada este mismo verano, por ser muy digno en su imprevista condición de póstumo, pero el que fuera su onceavo paso por el estudio de grabación un imprescindible para mi, con lo que no podía ser otro el elegido. Me viene la memoria una conversación con Marcos, un antiguo compañero de instituto con el que solía intercambiar cassettes y que era aficionado a todo lo que tuviera que ver con el metal extremo, llámasese Death, Grindcore, Doom o Black. , rompiendo de alguna manera con su pasado y adaptándose a la nueva corriente. Mientras bebíamos en la calle una litrona con un raro sabor a caramelo que después supimos que había caducado doce años antes (hecho 100% verídico), conversábamos sobre el partido de basket que habíamos jugado por la mañana y me comentaba que el nuevo disco de Motörhead era brutal, que le había encantado porque sonaba veloz y potente como los viejos clásicos del thrash (según él, encajaba entre sus plásticos de Kreator, Testament, Metallica, Anthrax, Megadeth, etc). Yo no lo había escuchado aún y de hecho no sabía de su existencia a pesar de que era un acérrimo seguidor del grupo y tenía toda su discografía, así que al día siguiente me acerqué a Discomania, una tienda de discos que había en mi barrio, y busqué la cinta ya que como he contado alguna vez por aquí no disponía de un equipo con compact-disc y todo lo que compraba era para la pletina. Lo encontré y para mi sorpresa, aún siendo una referencia novedosa estaba en un cajón de ofertas y me costó cien pesetas, con lo que al segundo de escucharlo supe que jamás adquiriría una ganga semejante.

Discrepé al instante en algunas cosas con mi colega porque no se ajustó su descripción del todo a lo que contenía 'Bastards', al menos desde mi humilde opinión. Si era una colección de canciones con nervio que mostraban a la banda en un estado de forma descomunal, pero poco tenía que ver con los estilos que le gustaban a él. Aquí hay punk-rock acelerado o mejor dicho mucho rock 'n' roll ejecutado a velocidad terminal, que a fin de cuentas era como quería que se etiquetara a la banda el Sr. Kilmister, porque siempre huyó de asociaciones, a pesar de que ellos fueron considerados parte de la llamada NWOBHM (New Wave of British Heavy Metal) surgida en las Islas en los 80's, junto a formaciones como Iron Maiden, Girlschool, Def Leppard o Saxon. En cualquier caso, pasó a mi ranking personal de favoritos en un chasquido de dedos por canciones tan formidables como "On your feet or on your Kness", 'Burner", "Death or glory", "I am the sword", sin duda mi predilecta", "Liar" y la magistral balada (algo inédito en su trayectoria) "Don't let daddy kiss me", y por ello he querido compartirlo en esta triste tarde de duelo.

Ian Fraser Kilmister, nació en Burslem, un pequeño pueblo situado en la localidad de Stoke-on-Trent, que a su vez pertenece al condado de Staffordshire (Inglaterra) y ha fallecido en Los Ángeles (California), tan solo cuatro días después de convertirse en septuagenario. Un cáncer irreversible que se le había diagnosticado esta misma semana, ha sido la causa de su fallecimiento, pero su llama permanecerá siempre encendida en las grabaciones de Hawkwind y Motörhead, las bandas que triunfaron con él en sus filas. Seguro que ahora mismo está deslizando sus dedos sobre las cuerdas de su inseparable bajo mientras su buen amigo Joey Ramone le acompaña a los coros. DEP.

https://www.youtube.com/playlist?list=PL763354E4283B3056

¡¡SORPRESÓN!! ANTONY & THE JOHNSONS HARÁN LA BANDA SONORA DE 'STAR WARS' ANTES DE QUE SU LÍDER PASE A DEDICARSE A LA LUCHA LIBRE

lunes, 28 de diciembre de 2015
STAR WARS: VENGEANCE OF THE NERDS SOUNDTRACK (2016)

Ida de olla total la del genial Antony Hegarty. Harto de la presión que supone ser un ídolo intelectual para gafapastas trasnochados que agotan sus entradas aunque les ponga un precio desorbitado para que nadie acuda a sus conciertos, ha decidido mandar todo al carajo y colgar la túnica blanca con la que se presenta en sus recitales para ponerse un ajustado bañador marcapaquete como único acompañamiento a sus blancas lorzas al desnudo y saltar a los cuadriláteros. Con esto se deduce que quiere desmarcarse de esa imagen de ambigüedad que tanto admiraban sus fans, teoría que se confirma de alguna manera con el hecho de que se haya dejado una prominente barba, se haya depilado el pecho con un cuchillo de cortar jamón y se haya comido siete kilos de chile habanero, bebido doce carajillos y fumado veinte cartones de tabaco negro de una sentada (se rumorea que ahora su voz se asemeja mucho a la del hijo secreto que tuvo Chavela Vargas con Tom Waits, al cual podemos reconocer como el jovenzano del bigote en este vídeo). Pero en esa anécdota incidiré más adelante porque este es un espacio serio y no amarillista, con lo que la nota a destacar es que tal y como ha informado el dramaturgo, managay y amigo personal del británico, Gustavo Del Bosque (que no guarda parentesco alguno con el seleccionador español de fútbol Don Vicente 'El marqués', aunque tengan el mismo apellido), tanto él como su habitual banda de acompañamiento, The Johnsons, han grabado una última obra a modo de despedida y lo más asombroso de todo es que pasará a los anales (y con esos no me refiero a que salga de la cavidad rectal) de la historia, por ser nada menos y nada mas que la banda sonora de la próxima película perteneciente a la mítica saga de 'La guerra de las galaxias'.

El famoso George Lucas, jugador brasileño que militó durante varias temporadas en el Celta de Vigo y que dirigirá la siguiente entrega de la película, ha confirmado a su vez que Antony And The Johnsons, han compuesto doscientas treinta y una canciones para el filme con la idea tramposa de conquistarle con los posibles descartes que haga y de ese manera aprovecharlos en las setenta y tres partes más que quedan por rodarse de aquí al año 2263, en el que está previsto que acabe 'Star Wars', coincidiendo con la extinción de la raza humana. Miles de personas se agolparon a las puertas de la 'Ostra azul', un reputado club de caballeros adinerados de la Gran Manzana, donde se llevó a cabo la lectura del manifiesto realizado por el ilustre cineasta y un par de becarios de la factoría Disney que compró los derechos de esta producción como muchos de vosotros ya sabréis, mientras unos palurdos vestidos con pelucas hasta la cintura, bastones y espadas convencionales entraron a boicotear el discurso alegando que esta historia tiene que acabar y que tiene que nacer una nueva estirpe cinematográfica que una los destinos de 'El señor de los anillos' y 'Juego de tronos', pero enseguida llegó la policía neoyorquina a dar mamporros a mano abierta en función ordeno y mando y San Seacabó. Pero eso es harina de otro costal que no viene a cuento de nada. En dicho acontecimiento se pudo escuchar una interpretación de la banda y el amigo Hegarty entonó como los ángeles o más bien como una fusión entre Gracita Morales y Romeo Santos, en lo que ya se recordará para siempre como su último homenaje al gorgorito de voz suave y trémula, antes de enreciar las cuerdas vocales, tal y como os he explicado en las líneas de arriba.

El estilo variará un poco respecto a la línea habitual de las composiciones que hasta el momento había creado John Williams, el cual ha sido despedido por Disney por no dar el perfil de adolescente insolente con cierta inclinación a lamer los micrófonos y dejarse limpiar la suciedad de la cara por la abuela con la baba echada en el pañuelo, tipo Miley Cyrus, que es lo que se lleva ahora como antes se llevaba un tractor amarillo. La banda ha ideado un sonido que mezclará varios estilos y que han bautizado como heavypopjazz y dentro de su repertorio que me ha llegado vía mail por gentileza de la discográfica That Tomfoolery Records y cuyo single de adelanto voy a compartir al final de este texto, se incluirán temas tan épicos como "I am a mother hides", "They come to see, this is not a whore keeper is a cabaret", "May the force be with you at the door and do not come back, heavy", "My lightsaber is longer than yours" o "See you later, Llorch Lucar", a cual más psicotrópico y futurista. Aparte de todas estas buenas nuevas, ha llamado especialmente la atención la polémica con el actual director Juan José Abrams, que era totalmente contrario a la contratación de esta formación, porque quería que se hiciera cargo un músico amateur llamado Pancracio McGee, con el que mantiene una relación basada en concursos de escupitajos, lanzamiento de enanos, campeonatos de masticar nueces con cáscara y frotarse wasabi por el cerín, vamos, lo que se conoce como excentricidades de millonarios y su plebe.

Una verdadera lástima que esto se vaya convertir con el tiempo en un álbum para la posteridad, pero podemos darnos con un canto en los dientes si asumimos que perdemos una gran voz y un gran talento para la música pero ganamos un luchador atlético, saleroso, con gracejo y porte, que posiblemente destrone a Dwayne 'The Rock' Johnson, miembro de su grupo (toca el vibráfono) y que debido a su dilatada carrera puilística le ha hecho de cicerone en el mundillo del wrestling. Se conoce que a nuestro pálido protagonista del post de hoy, le atraía la lucha grecorromana desde sus tiempos de instituto, cuando pasaba las noches en vela embadurnándose el cuerpo con aceites y mirándose al espejo en un alarde narcisista hasta descubrir que lo iba a sentir más placentero si un maromo le agarraba de la goma de los gallumbos apretándole con ello la zona perineal, pero jamás imaginaba que acabaría subiéndose al ring. De cualquier manera, desde aquí aplaudo su atrevimiento y le deseo un buen aterrizaje sobre la lona, porque mucho me temo que lo van a dejar muñeco.

Mis disculpas a los que habéis perdido vuestro valioso tiempo leyendo esta entrada escrita con motivo de 'El día de los Santos Inocentes'. Creo que no es necesario aclarar que es una patraña como un templo, que al bueno de Antony le queda cuerda para rato en el mundo de la música y que al menos a priori no se va a dedicar a la lucha ni harto de vino. Me da la impresión de que he perdido facultades humorísticas si es que alguna vez las tuve, pero que leches, me he divertido haciendo esto un año más, así que qué me quiten lo bailao, total estamos en familia y ya conocéis lo merluzo que soy y lo que me gustan este tipo de paridas. La canción que adjunté vía enlace de descarga, correspondía a un viejo audio correspondiente a un vídeo francamente estúpido que grabé con mi amigo The Quiet Man cuando éramos unos adolescentes pandereteros sin sentido del ridículo. Solo espero que no lo haya llegado a escuchar nadie, jaja. Si queréis repasar otras entradas alpargateras de este estilo, publicadas en anteriores 28 de diciembre, aquí dejo los enlaces que dediqué a Arcade Fire, Wilco, R.E.M., RaphaelRadiohead Pixies. Por lo demás, espero que aunque sean poquitas, alguna risa os hayáis echado. Viva el humor y esta divertida fecha!

SUFJAN STEVENS

jueves, 24 de diciembre de 2015
I AM SANTA'S HELPER!: SONGS FOR CHRISTMAS VOL. VII (2007)

Como cada año en esta fecha concreta acudo fiel a mi cita poniendo por aquí uno más de esos discos de villancicos que fue grabando el bueno de Sufjan Stevens a lo largo de la primera década de este siglo. Estamos a pocas horas de vivir una noche de turrones, tertulia familiar, risas, buenas consignas y deseos por cumplir y me parece que la mejor forma de afrontar la espera es purificando nuestra alma, bajando el pistón de la rutina y alejándonos de los sonidos más convencionales asociados a esta temática musical, con un poco del indie-folk del magno artista de Detroit (Michigan). Ya lo tomo como una tradición personal y sin tan siquiera poder imaginar que llegaría hasta aquí, hoy posteo la séptima de las diez entregas de su ilustrativo 'Songs for Christmas', viendo cada vez más posible cerrar esta historia (solo me quedarán tres y confío en hacerlo). En esta ocasión le toca el turno al más extenso de todos ellos, un 'I am Santa's helper', tan corto de minutaje como sus antecesores pero que supera con creces sus cifras en lo que a número de pistas se refiere. Nada menos que veintitrés canciones que hacen imposible un análisis escueto, así que para no perder la costumbre de comentarlas una a una y a la vez no alargar esto demasiado, no me extiendo más en esta introducción salvo para decir que os animo a escucharlas en algún momento de la velada. Os aseguro que servirá de grata banda sonora.

Pertenecientes a las sesiones recopiladas en 'Silver gold', que finalmente fueron lanzadas al mercado en un solo álbum hace poco más de tes años, estas temáticas piezas son una mezcla entre composiciones propias y relecturas de viejos clásicos tradicionales adaptadas a la habitual sonoridad del cancionero de nuestro héroe navideño. En apenas unos pocos casos superan los dos minutos y medio, con lo cual entran fácilmente y hacen que aunque la colección sea muy completa no se exceda en la duración global. Mucha presencia del piano, infinidad de algarabía coral y la siempre cálida voz del estadounidense, son los baluartes de cortes tan alegres y emotivos como "Christ the Lord is born", breve intro de teclas flotando sobre una atmósfera invernal, originalmente compuesta por el checo Leoš Janáček a principios del pasado siglo, "Christmas woman", tal vez la mejor del lote, con aires progresivos muy setenteros y un estribillo delicioso, "Break forth o beauteous heavenly light", fusión de los universos de Johann Schop y  su tocayo Johann Sebastian Bach, adaptando a la música del primero, una armonía del segundo, "Happy family Christmas", una preciosa tonada acústica que bien podría ser un nuevo himno del género si aceptamos la coartada rock en las renovadas leyes del mismo, "Jingle bells", tierna visión de la creación de James Pierpont, en clave hippie, psicodélica e infantil (principalmente por las dulces risas de una criatura que se escuchan de fondo), "Mysteries of the Christmas mist", otra instrumental a piano que bebe del pop de cámara más teatral y que podría encajar en un añejo film del cine mudo, "Lift up your heads ye mighty gates", aprovechando la traducción que hizo antaño Catherine Winkworth de unos versos en alemán que escribió Georg Weissel, "We wish you a Merry Christmas", popular villancico inglés del siglo dieciséis, de sobra conocido y que aquí cantan al unísono todos los invitados del disco sobre una distorsión de guitarra chirriante, "Ah holy Jesus", oda del poeta bávaro Johann Heermann que consta de tres partes, una coral, otra con la presencia de un ´organo y una última interpretada a capella, "Ding-a-ling-a-ring-a-ling", divertida fantasmagoria en la que se rodea de críos que parece que se lo pasaron pipa haciendo esto, "Mr. Frosty man", rock'n'roll a lo The Troggs, que poco tiene que ver con el espíritu de estos días en esencia pero si en contenido, "Make haste to see the baby", dócil melodía que consigue afligir en el buen sentido, "Hark! the herald angels sing", obra de Felix Mendesshon y Charles Wesley, que me lleva a recordar una graciosa escena de 'Los Simpson' con la entrañable familia de Springfield (Oregon), desando a sus seguidores una feliz Nochebuena, mientras Pequeño Ayudante de Santa Claus (el perro) danza sobre el piano que toca a toda velocidad y con destreza Bola de Nieve II (el gato), "I am Santa's helper", titular del álbum y tal vez la más afín al imaginario del amigo Stevens, y "Even the earth will perish and the universe give way", despedida ambiental que crece a cada segundo con multitud de elementos que se van incorporando sobre la marcha hasta conseguir un final redondo que envidiarían los mismísimos Sigur Rós.

Sufjan que vive quizá el mejor momento de su carrera tras recibir el aplauso de crítica y público por su alabado plástico 'Carrie & Lowell', estuvo acompañado en el estudio por los hermanos Aaron y Bryce Dessner (éste último es conocido por ser miembro de Clogs y The National), C.J. Camarieri (trompetista al que han recurrido artistas como Fatboy Slim, Beck y Dirty Projectors), Sayard Egan (corista de Phosphorescent y Ramona Falls), Sonya Hofer, Gabriel Kahane (que cuenta con tres interesantes discos en solitario), Clara Klaus, Nathan Lightgow (bajista de Inlets), Olivier Manchon, Cat Martino, James McAllister, Richard Reed Parry (miembro de Arcade Fire y Bell Orchestre), Raymond Raposa (líder de Castanets), Sebastian Krueger, Elin, Ida y Lily Smith (trío familiar que forma parte de Danielson), Alex Sopp, Rosie Thomas (muy recomendable su carrera como solista, también), Brian Wolfe (batería de My Brightest Diamond) y Marla Hansen (violinista de Jens Lekman que cuenta además con una prometedora carrera en solitario).

Espero que os guste tanto como a mí, tanto éste como los anteriores que puse por estos lares, 'Noel', 'Hark!', 'Ding! Dong!', 'Joy', 'Peace' y 'Gloria' y dicho esto solo me queda desearos una gran noche llena y mis mejores augurios. Feliz Navidad, amigos!

https://www.youtube.com/playlist?list=PLhuv5LuNp0TgEF8GytEZ-tGtHye6-X2YN

LADY

sábado, 19 de diciembre de 2015
LADY (2013)

Sabéis que de ciento a viento me da el punto de poner por aquí un disco ajeno a los sonidos que pueblan este espacio o más bien que rompe la línea habitual, pero la realidad es que mirándolo bien no hay ninguna ley escrita con eso en mi irrisorio e invisible código ético musical, porque a fin de cuentas no tengo criterio en base a nada y me guío por lo que voy escuchando más durante la semana dentro de lo que no son trabajos novedosos. Las obras recientes me siguen motivando pero a la hora de sentarme a soltar mis impresiones prefiero optar por cosas que tengo más oídas para poder destripar mejor su contenido como es el caso de este debut homónimo de Lady, un dúo formado por dos de las voces femeninas más cualificadas de la mal llamada 'música negra', que en este proyecto se alejan del R&B que preside sus carreras en solitario, para ofrecer una bella retrospectiva del soul bien adaptada a nuestros tiempos. Su dilatada experiencia en la industria discográfica les permitió unir fuerzas para darse este capricho que finalmente se sitúo en un atractivo cruce de caminos entre la comercialidad y la independencia, teniendo una producción de lujo y a su vez una discreta promoción que le dio al producto una honestidad inédita en este tipo de experimentos. El hecho de que pusieran sus canciones en bandcamp para su libre escucha y que dieran continuidad a esta ópera prima con una versión instrumental de la misma, son hechos significativos que dan buena muestra de lo que trato de explicar respecto a su modo de abordar esta historia.

Nicole Wray, nacida en Salinas (California) pero criada en Porstmouth (Virginia) y Terri Walker, natural de Wimbledom (Inglaterra), aunque de ascendencia jamaicana e hija adoptiva en Regensburg (Alemania), han tocado varios palos en cuanto a géneros se refiere pero siempre asociados a lo que ha derivado con el paso del tiempo de lo que aquí exprimen fielmente. Sus constantes flirteos con el hip-hop, el UK garage y el dance no estaban enfrentados con su verdadera fijación pre-adolescente pero no fue hasta hace un par de cursos que se decidieron a montar un divertimento que tenían en espera desde hacía mucho. Al fin encontraron un hueco en sus agendas y se metieron en el estudio a grabar con la confianza que da ser lo suficientemente popular como para dar por hecho que enseguida hallarían un sello que quisiera publicar esta colección de canciones. Lo que no esperaban era dar con la horma de su zapato, Truth & Soul Records, un negocio que apuesta por la autenticidad y no tanto por el rendimiento en ventas, con un catálogo diverso que sin embargo no olvida sus raíces reclutando toda propuesta afín al soul, el funk y el hip hop más abierto de miras, con gente como Lee Fields And The Expressions, Black Velvet, The Olympians o The Phenomenal Handclap Band en sus filas y con un equipo de productores que han trabajado con Adele, Aloe Blacc, Amy Winehouse y Dinah Washington. Ellos les proporcionaron todos los medios necesarios para trabajar en libertad desde su campo de operaciones situado en el cosmopolita barrio de Williamsburg en Brooklyn (New York), que a su vez es la cuna del movimiento indie-rock y el electroclash en la Gran Manzana, así que blanco y en botella para acoger todo tipo de ideas y conceptos.

La primera vez que escuché algo de este grupo fue en una brillante secuencia final de uno de los últimos episodios de mi añorada serie de HBO 'True blood'. Allí se veía al famoso escuadrón vampírico de la ficción, avanzar en coche hasta la casa de una joven que iba a sufrir una colérica venganza por parte de los protagonistas de la acción en una escena muy afín a las películas de Quentin Tarantino, mezclando una estética setentera muy elegante y seductora con una sonoridad sugerente y nocturna. El tema que servía de banda sonora a esas imágenes era "Karma", sin ningún género de dudas la pieza más inspirada de este primer lanzamiento de las anglosajonas. Una canción magistral, rebosante de sensualidad y cierto grado de erotismo que fue escogida como single de presentación del disco muy acertadamente y que recopila en sus cuatro minutos clavados, todos los ingredientes que iluminan el ancho y alto de su repertorio. Ecos de Erykah Badu, el James Brown menos enérgico (sobretodo cuando recurren a esas deliciosas orquestaciones), Aretha Franklin, Lucy Pearl, Sharon Jones & The Dap Kings o Curtis Mayfield, planean por cada rincón del minutaje, pero si de algo está empapado su quehacer es de las bandas y artistas amparados por las tres puntas de ese triángulo inagotable que formaron Motown, Stax y Atlantic respecto al progreso de esos estilos musicales que tanto adoran ellas.

Mención aparte para ese corte citado, pero el resto del álbum es un precioso compendio que une la suavidad y el pop de los 60's, con la tensión del hip-hop melódico y los ritmos sedosos del R&B moderno, conservando un sonido fresco que revela en sus textos todas sus historias sobre madurar y nunca darse por vencido con el amor y la amistad como hilos conductores, el anhelo y la pérdida como trasfondo y las chicas malas y las de buen corazón como protagonistas, tal como nos confirman piezas tan bonitas como "Tell the truth", que podría haber entrado en el imaginario de The Ronettes de haber atravesado el túnel del tiempo, una enternecedora tonada, cálida, emotiva y sensible, "Money", luminosidad de estribillo pegadizo añadiendo percusiones tímidas que sin embargo incitan al balanceo inquieto de los pies, utilizando un órgano y unos coros que pueden recordar a una suerte de The Delfonics en clave femenina, "Hold on" y "Get ready", dos pistas que siguen una línea marcada aunque desde diferentes ópticas, trepidantes en distintas ondas y que aplican un uso de los vientos bastante loables por su perfecta conjunción con unos registros vocales que se llevan la palma, "Sweet lady", remitiendo directamente a Macy Gray, puesto que bien podría haberla firmado la de Canton (Ohio), "Please don't do it again", como si The Jackson 5 resurgieran de sus cenizas, "Good lovin", cambio de tercio radical en pos del puro ritmo, en lo que para mi representa un tributo a las bandas sonoras de 'Shaft', las ESG más apegadas a la tradición y el lado menos progresivo de Funkadelic, y "Waiting on you", sabrosa balada de sentimientos a flor de piel que camina a paso lento pero con pulso firme.

Nicole Monique Wray, que actualmente reside en Atlanta (Georgia) y que comenzó su carrera en solitario animada por los omnipresentes The Black Keys, tras tenerla como corista en su álbum 'Brothers' y ser parte de su proyecto paralelo Blakroc, ha colaborado con gente como Missy Elliott (de hecho Nicole fue la primera artista que reclutó para su sello Goldmind Records), Cam'ron, Kid Cudi y Damon Dash, mientras que Terri Walker, cuyo verdadero nombre es Chanelle Gstettenbauer, ha trabajado con gente como Salaam Remi (formando Champagne Flutes), Mos Def, Ty, Fergie, Jennifer Hudson, Lemon Jelly, Joe Buhdah, Shanks & Bigfoot y Frisco, entre otros. Para la concepción de este disco contaron con una banda de apoyo de autentico lujo que incluía una sección de cuerda  con los violinistas Amy Kimball (Fatboy Slim, David Byrne y LCD Soundsystem, figuran en su currículo) e Hiroko Taguchi (cara conocida en registros de Iron & Wine, David Bowie, Antony And The Johnsons, Patti Smith, Rush, Sufjan Stevens), el violonchelista Garo Yellin (que ha participado en la discografía de The Jon Spencer Blues Explosion, They Might Be Giants, The Silos, Fountains Of Wayne y Yo La Tengo, por citar algunos ejemplos), y Michael Leonhart, al sitar, una sección de vientos formada por el trompetista Dave Guy (miembro fijo de Antibalas y otrora músico de Amy Winehouse, Mark Ronson y The New Pornographers), el saxofonista Leon Michaels (componente de The Arcs) y Jeff Pierce al trombón. Aparte también estuvieron en el disco Elizabeth Pupo-Walker, Toby Pazner, Nick Movshon, Clay Holley, Vincent John, Joe Crispiano y Thomas Brenneck, de los que no cito su hoja de servicios por no hacer este post eterno, pero que tienen una reputación intachable como artistas.

http://ladywray.bandcamp.com/album/lady

CELEBRANDO LA PUBLICACIÓN #1.000 DEL BLOG CON LA HEY

martes, 8 de diciembre de 2015
AHORA DESPUÉS (OUI MODOTTI) (2015)

El tiempo pasa a velocidad de vértigo y, aunque no habría apostado ni un céntimo por llegar a esta cifra, hoy publico la entrada número mil de esta inconstante bitácora musical. Me ha costado bastante llegar hasta aquí porque si bien empecé a buen ritmo, en los últimos tres años he pecado de holgazán para con este entretenimiento tan sano, y si me llego a despistar un poco, casi junto ésta efeméride con la fecha de aniversario de este espacio que está a poco más de un mes vista. La cosa es que me alegra un montón echar la vista atrás y ver tal cantidad de escritos teniendo en cuenta la poca disciplina que tengo y mi escasa fuerza de voluntad, así que aunque quizá no sea algo tan relevante como para que alardee de ello, me apetece celebrarlo, para que nos vamos a engañar, y como ya hace tiempo que decidí dar espacio mayoritario a propuestas humildes o menos populares que las de los inicios, no he visto mejor excusa para postear un disco que me tiene robado el corazón y que para más inri surgió del talento de un artista al que tengo la suerte de considerar amigo, y es que para qué recurrir a clásicos de mi gusto personal como he hecho en otras publicaciones especiales relacionadas con el blog o con algo novedoso si he disfrutado mil veces más de esta obra que de las que empiezo a ver reseñadas en las listas de lo mejor del año en la mayoría de revistas y webs especializadas que están empezando ya a hacer balance del curso. La música de La Hey es casi sanadora para mí y me ha servido de banda sonora para cada uno de mis estados de ánimo desde que su autor la compartió conmigo. Imposible dar preferencia a otra historia para la ocasión.

Casi siete años me ha costado llegar a esta cantidad, mezclando crónicas de conciertos con reseñas de discos completos y unos pocos arrebatos de euforia deportiva por mero capricho pasional en base a mis colores. En casi todas ellas muchos de vosotros habéis pasado a comentar, lo cual es un lujo porque lo normal en tiempos de enlaces de descarga, era que el personal acudiera al disco, pasara de leer y mucho menos dejara opinión, pero sin embargo no era así, se creó una pequeña comunión y tal vez por ello siempre he disfrutado seguir con esto, aún teniendo claro que todo tiene su momento y, caducidad, pero ahí andamos todavía tan afortunados como antaño leyendo vuestras buenas palabras de cuando en cuando. La buena noticia es que a esta casita sonora le queda cuerda para rato a este ritmo, porque mientras salgan trabajos tan dignos y exquisitos como este 'Ahora después (oui modotti)', siempre me van a dar ganas de darme un paseo por la red para recabar información y plasmarla por aquí con la intención de que una propuesta honesta ávida de promoción llegue a unos cuantos oídos de más.

Ya he dado la murga en un par de ocasiones con el material de Diego Rodríguez en solitario a razón de 'Vamtcaänp' y 'Vojvodina', pero esta vez me voy a dedicar en cuerpo y alma al que para mí es su trabajo más inspirado dentro de su prolífica discografía. Nuestro Robert Pollard patrio, no para de subir canciones a su bandcamp, muestra inequívoca de que vive un momento dulce y está en estado de gracia permanente aunque se tome descansos ricos y con fundamento (que todo no va a ser componer, diantres). Solo en este 2015 ha publicado cinco maravillas con denominación de origen pero distintas entre sí, y quizá podría soltar una buena retahíla de cualquiera de ellas (cosa que iré haciendo poco a poco en semanas venideras) al rayar todas a un nivel altísimo, pero la que hasta ahora supone su penúltima colección de frescas piezas, significa su cumbre a mi modo de entender su trayectoria y la primera que considero debo abordar. Aquí su voz suena más segura, sin perder su característica calidez ni su latente genuinidad, las pistas acogen nuevos caminos hasta ahora inexplorados destacando su acercamiento al pop, a las melodías finas o los estribillos tarareables fáciles de aprender y luce todavía más de lo habitual en el apartado de las letras. Temas de apenas dos o tres minutos que reúnen todos los ingredientes de su receta e incorporan una sorprendente colaboración, la de la mexicana Ángeles Vargas, que hasta ahora se había encargado desinteresadamente de diseñar alguna de las portadas de sus anteriores plásticos y del que nos ocupa (podéis descubrir más sobre su trabajo en su blog 'Siestas vespertinas') y que aquí presta su notable voz femenina.

Diez pistas que juntas suman apenas treinta minutos con un título que hace referencia a un viejo corte de los inolvidables Fugazi y que, aunque a priori pueda parecer que alejan más que nunca al manchego de esa fijación por el lo-fi noventero que le caracteriza, siguen emocionando desde el mismo punto de partida. Rejuvenecidas y restauradas, fueron creadas hace unos ocho años, solo que no se había dado el paso de sacarlas a la luz. Iban a formar parte de una historia conjunta en plan dúo bautizada en principio como Oui Modotti, pero finalmente se optó por retocar los esbozos e introducirlo en el universo La Hey, sin prisa alguna ni mayor presión que verlas al fin acabadas y listas para brillar. Como tengo el privilegio de tener información de primera mano respecto a como se cocieron las canciones, las voy a ir comentando una a una sin excepción ni temor por alargarme porque como digo hoy es un día especial. Eso sí, lo haré en tres partes para no hacerlo tan plomizo de leer.

La intro "Ahora después", es una versión maqueada de una sintonía que hizo para el programa radiofónico Rutas Enemigas, hace un par de años. Una instrumental cortita a la que supo sacar provecho porque había quedado en el cajón de las grandes perlas que todavía no ha dado a conocer y que sé de buena tinta que merecen ser compartidas (tengo el honor de haber oído muchas composiciones suyas que no se pueden encontrar en su bandcamp y todas, todas suenan gloriosas). Le añadió unos simples arreglos con respecto a la original y mantuvo la chispa hipnótica en lo alto, con esas teclas que de inicio suenan amenazantes pero que luego se enredan con los acordes y los punteos de guitarra para comulgar en armonía y que a mi personalmente me trae a la memoria el tema de apertura de 'Yankee hotel foxtrot' de Wilco, pero también algo de ese rock progresivo de tintes psicodélicos de los 70's con Grateful Dead y Hawkwind como estandartes.
"Muero pez" es una tonada antigua que nace del ritmo de batería que calcó de una preciosidad de canción que le obsesionaba por entonces, "Antique bull", del primer disco en solitario de Brendan Canning al margen de los magistrales Broken Social Scene "BSS presents… ", poseedora del que posiblemente sea el mejor texto del lote o al menos con el que más identificado me siento, y es que cuántas veces he pensado en lo agobiante que es escuchar a un entorno que no aprecias tratar de dirigir tu vida con consejos que no les has pedido y lo sanador que puede ser aislarse para hallarte a ti mismo. Un tema envolvente, adictivo, de poso tristón pero amable a su vez. Por momento me evoca la folktrónica de The Books, a los que he podido apreciar últimamente con intensidad por gentileza suya, por cierto, Tunng o Text Adventure, pero con un espíritu orgánico de alma bucólica, y la finiquita con un desafine a propósito que siempre me produce unas risas.
"13 Martes" es la joya de la corona. Un corte precioso, con una sensibilidad instrumental preciosa y unos juegos vocales a pachas, de absoluta magia. En ella se escuchan un par de notas que parecen robadas del comienzo de "Love will tear us apart" de Joy Division, pero es solo un espejismo porque nada que ver, ya que al segundo dos viejos de acento ininteligible, conversando sobre vete a saber qué, en la puerta de un bar en Vilaflor, cerca del Teide, dan paso a una melodía deliciosa y un sentimiento ensoñador que dibuja nubes en el azul de un cielo infinito.

A continuación llega “Oui modotti”, que era un descarte, pero a Ángeles le encantaba y le acabó convenciendo de que era buena, o mejor de lo que él creía y ¡Bendito Dios!, que dirían en mis queridas tierras aztecas, porque adoro esta canción, de hecho es mi favorita del disco, así que brindo por ese cambio de planes y por su permanencia en esta exquisita obra. Le añadió un bajo con mucho miedo para no sobrecargar una canción que llevaba muchos años sonando exactamente igual y la hizo escalar la cima de la perfección desde mi humilde punto de vista. Desconozco la realidad de porque me gusta tantísimo, pero es llevármela al oído y me cambia el humor para bien. Entre lo acústico y lo lacrimógeno, me traslada a lo natural, a lo tangible...durante los casi tres minutos que dura me veo capaz de romper todas las barreras del mundo, de superar cualquier miedo, de mirar siempre hacía arriba. Solo esta piedra magnética y "Several shades of why" de J Mascis me han llevado a ese estado interior. Creo que debería introducirla en un microchip e incrustarlo en mi cerebro, así tal vez todo sería más fácil.
"En marcha" es el origen de la colaboración con la artista tapatía. Ella no estaba muy convencida de querer cantar, pero se animó cuando supo que tenía libertad total para añadir lo que quisiera. Se le ocurrió meter los “lalalalalá” del puente y luego la voz en el estribillo y a partir de ahí todo fue sobre ruedas. Imagino que esto fue parecido a lo que hicieron Jimmy Tamborello y Ben Gibbard, pasándose archivos multimedia a miles de kilómetros cuando fundaron The Postal Service, dejando aparcados a Dntel y Death Cab For Cutie respectivamente, pero musicalmente lo veo más como un divertimento al estilo de The Moldy Peaches, más juguetón, desenfadado, con la misma espontaneidad y locura entrañable de Adam Green y Kimya Dawson. No sé, la cosa es que esta pieza se ajusta a ese imaginario extraño y genuino de aquellos dos. Contiene un sample de batería de "Bragging party" de The Amps (el tercer pasatiempo de Kim Deal tras la estela de Pixies y The Breeders) y un conciso estribillo de manual, algo en parte inédito en su ideario.
"Vacaciones en Mypos", la más noventera del repertorio, en algún lugar entre Versus y Ida. Un homenaje a aquellas series de (precisamente) la mentada década y en especial a 'Primos Lejanos', citando a conciencia la isla griega de la que procedía Balki Bartokomous, su estrafalario personaje principal. Un ejercicio de memorabilia que camina a paso lento con un encanto singular que en algunos aspectos se asemeja a lo que hacían Clovis.

"Rey de un invierno", un rescate de última hora, puesto que en teoría iban a optar por meter una versión de Angus and Julia Stone, pero había quedado demasiado fiel a la original y decidieron prescindir de ella, eligiendo ésta como sustituta. Desconozco como sonaba esa relectura que quedó en el tintero y de verdad espero oírla en un futuro, pero qué acierto fue no dejar fuera esta oda cuyo título está dedicado a un rey al que defenestraron tras unos pocos meses de mandato (Diego me contó que no recuerda el nombre del monarca y yo menos porque pasé durmiendo todas las clases de Historia que me dieron en la escuela y...así me ha ido). Una de sus mejores canciones, sin ningún género de dudas, realmente bonita en toda la extensión de la palabra, con unos riffs revitalizadores y unos juegos vocales de enorme química.
"Gone", una presunta instrumental tramposa, puesto que en ella podemos oír voces, concretamente las de un diálogo perteneciente a una escena de la película 'The American Astronaut', aunque originalmente lo que se percibía era la voz de Ian MacKaye explicando en una entrevista en la televisión de dónde venía el nombre de Fugazi. Un breve corte que no llega al minuto de duración y que sin embargo es estimulante e hipnotizante, además de estar bien medido y nada empalagoso. Un par de guitarras bien puestas, la conversación, ruidos encajados cabalmente et voilá!, no se necesita más.
"Tobogán", otro baluarte de sobriedad y destellos indie-pop de la que por desgracia se perdíeron los datos embrionarios en una limpieza de ordenador, así que al no poder tener la canción por pistas tuvo que dejarla como estaba y solo pudo añadir alguna cosa para completarla un poco. Al final solo fue el bajo y algún teclado, lo demás lo tuvo que dejar tal cual estaba, pero no importa lo más mínimo porque con esos pocos elementos quedó impecable. Una guitarra muy The Replacements, un registro vocal repleto de dulce feminidad cuando irrumpe en soledad y generosidad cuando une fuerzas con el cálido tono que le complementa, y una atmósfera reflexiva que huye de contemplaciones y quejas vacías.
Y redondeando la faena "Tiqui Miqui". Actitud grunge cubierta de un celofán en el que harían equilibrios atrevidos unos Violent Femmes trasnochados con Lou Barlow en sus filas (yo me entiendo), con unas estrofas que hablan de esa figura insufrible que tanto abunda, la del individuo prudente (por coartada, no por convicción ni discreción) que opta por oír y ver, pero no callar, aunque hable solo con la mirada y sea para poner en evidencia al que hace y dice lo que él no tiene agallas a exponer por mera cuestión de egolatría y temor.

En definitiva, un disco sin fisuras, hecho una vez más con el alma, el corazón y las tripas, no exento de cordura, belleza y como siempre me gusta destacar como virtudes del genio de la estepa, honestidad y humildad. Como acérrimo seguidor de esta manera de hacer tan loable, espero que nunca se canse de crear y compartir su talento, porque lo que nos regala es genial. Si para los argentinos Maradona es 'El Diego de la gente', para mi lo es La Hey, así que... ¡larga vida al proyecto, colega! Y por mi parte espero hacer mínimo mil entradas más para seguir dando lata con músicas diversas, esa gran cosa que nos une, Dejo al enlace del disco desde su bandcamp, para que además tengáis acceso a todo el material que ha ido subiendo, sus excelsos blogs y los dos espléndidos vídeos que ha grabado para '13 martes' y 'Oui modotti' (visualmente magnos).

https://soylahey.bandcamp.com/album/ahora-despu-s-oui-modotti

http://miparaguassandinista.blogspot.com.es/

http://mimopasonora.blogspot.com.es/