lunes, 9 de enero de 2017

8º ANIVERSARIO DE MUSIC IS MY GIRLFRIEND CON ANIMAL COLLECTIVE Y EL GRAN DISCO QUE PUBLICARON EN EL AÑO DEL NACIMIENTO DE ESTE HUMILDE BLOG

MERRIWEATHER POST PAVILLION (2009)

Me ha quedado muy largo el título de esta entrada, verdad? bueno, quienes me conocéis bien sabéis que no soy parco en palabras, ni siquiera cuando toca escribir, con lo que así se queda, además queda bien como anuncio del octavo cumpleaños de esta humilde bitácora que considero más vuestra que mía porque de alguna manera ha ido creciendo gracias a las visitas, comentarios, consejos y enseñanzas de los que habéis pasado por aquí a comentar como mínimo una vez o simplemente a leer los textos y escuchar los discos que he publicado. El tiempo pasa volando y tengo la sensación de que fue ayer cuando empecé tímidamente con unas breves líneas de presentación y aquella racha de ir a post por día durante casi tres años, haciendo crecer poco a poco los contenidos. Comencé esta historia animado por mis amigos Lucas y Alex y como digo siempre pensé que no sería muy constante y que este divertimento duraría unos pocos meses, pero el hecho de ver que la gente se animaba a entrar, dejar impronta y todo eso, hizo que se convirtiera en mi hobby favorito. Aquí he contado muchas vivencias personales y sobretodo he compartido mis gustos musicales, he conocido y labrado posteriormente amistad con personas extraordinarias (entre ellas Priscila, mi pareja, musa y guía), y aunque considero que no es un espacio muy brillante a juzgar por la poca destreza de un servidor para hacer las cosas, estoy muy orgulloso (no me gusta utilizar esta palabra, pero...) porque a día de hoy este blog ha recibido más de un millón cien mil visitas, se han plasmado en él más de seis mil comentarios y se ha compuesto de algo más de mil posts, y sinceramente ni esperaba ni creo que merezca tantas, pero ahí está las cifras para sonrojarme como a un crío al que le tiran de los mofletes.

Para conmemorar esta historia he pasado la mañana pensando en hacer algo especial. Pensé en si escribir sobre un viejo disco de mi agrado (el principal candidato era 'Stand Up' de Jethro Tull), pero cambié de idea rápido y en un principio decidí que lo mejor sería hacer algo distinto y seleccionar canciones de Elvis Presley interpretadas por artistas que hubieran aparecido por aquí, ya que el otrora rey del rock nació también un 8 de Enero, pero finalmente opté por aprovechar el cable que me echó mi buen amigo Silencekid (responsable de esa biblia blogosférica llamada 'Mi paraguas sandinista' y de la no menos notable 'Mopa Sonora') cuando le pregunté si se le ocurría algo y me dije que seria bueno reseñar un álbum de aquel lejano 2009 en el que creé este espacio cibernético, de modo que aquí estamos, soltando como introducción uno de mis habituales ladrillos aún con la tentación de borrar todo y tirar de canciones de cierto artista colombiano bailongo y suprimir el título actual para decir aquello de 'Kevin Roldán, contigo empezó todo', pero efectivamente y no! no pienso hacerlo, sería francamente bobo hacer esa gracia absurda.

En fin, vamos a lo que vamos. 'Merriweather post pavillion', fue uno de los mejores trabajos que se hicieron en aquel curso y probablemente uno de los más inspirados no solo de la banda si no del panorama independiente en lo que llevamos de milenio. No me entró de buenas a primeras, tuve que darle varias escuchas antes de convercerme de su valía, de lo imprescindible que iba a ser a medida que fuera haciéndose mayor y hoy visto en perspectiva creo que ha sido una obra tan influyente en el devenir del pop psicodélico y el rock experimental en general, como en su día lo fueron 'Nevermind' de Nirvana para el grunge o 'Is this it' de The Strokes para el revival del rock garagero de otras épocas. Puede que alguno piense que soy un exagerado al afirmar tal cosa, pero si analizamos como se han ido desarrollando las bandas afines a su sonido desde que irrumpieron en la escena los de Baltimore (Maryland), veremos que solo ellos han hecho algo innovador, personal, coherente, no sé, creo que lo suyo fue y muy auténtico y no solo en este disco, aunque si que esta es su cumbre porque supieron crear magnificas melodías sobre una maraña de efectos extravagantes que sin embargo creaba una adicción balsámica. Se dejaron la piel en construir texturas y murallas de sonido elástico sin olvidar la accesibilidad pero no quisieron tampoco hacerlo tan fácil para el oyente de manera que este tuviera que escarbar, dedicarle horas y descubrir matices a cada escucha, vamos que fueron al grano pero con una buena coartada ruidosa, pues para hacer la cosa realmente complicada ya estaban Avey Tare y Panda Bear, sus proyectos paralelos que suelen ir un paso más allá en la búsqueda de la rareza.

Deliciosas armonías vocales, pasajes bucólicos, arrebatos de percusiones asilvestradas, freak folk, noise pop, ambient drone, electrónica impetuosa...en esta colección de canciones podemos encontrar de todo, tanto que no sé casi como describirlo sin dejarme algo en el alero. Cuatro mentes privilegiadas que se conocieron en su etapa estudiantil cuando hincaban los codos en los pupitres de las aulas de la Waldorf School de su ciudad natal, y que tan buena amistad labraron que hasta se trasladaron juntos al acabar el ciclo básico al vecino estado de Pennsylvania para continuar con sus clases allí y vivir juntos, comenzando a componer en los ratos libres atraídos por su pasión común por bandas como Pavement, The Cure y las películas de terror de Serie B. Tenían tan solo quince años y no pasaría mucho tiempo hasta que empezaran a experimentar con las drogas alucinógenas y ampliaran sus miras en su paleta de influencias con nombres tan dispares como Terry Jacks, Bell Biv Devoe, Can y Silver Apples a los que deben su pasión e interés embrionario por estilos como el folk-rock, el hip-hop, el krautrock y la electrónica, respectivamente. Y bueno, lo cierto es que podría escribir durante horas sobre este álbum, pero creo que su magia no se puede definir más que con una buena adición que produzca una opinión personal basada en las sensaciones propias, con lo que lo mejor es que me limite a decir que canciones como "In the flowers", "My girls", mi favorita del lote aunque tal vez sea algo obvia por haber sido single de presentación en su día, "Guys eyes", "Taste", "Lions in a coma", "Brother sport" o "Daily routine", por no citarlas todas, ya que es una faena redonda, son piedras de toque magistrales para deleitarse con un producto en el que encontramos tantos ecos de Pink Floyd, Yes o The Beach Boys como de cualquier otra cosa que se pueda enfocar al mañana, porque este es un disco retrofuturista en toda la extensión de la palabra.

Este 'colectivo animal' ha estado formado desde sus inicios hasta ahora (diez álbumes de estudio les contemplan, aunque no fueron oficialmente cuarteto hasta el tercero) por David 'Avey Tare' Portner (al que también podemos encontrar en Avey Tare's Slasher Flicks, Terrestrial Tones y en Avey Tare & Kría Brekkan, proyecto en unión con su esposa, la cantante islandesa Kristín Anna Valtýsdóttir), Noah 'Panda Bear' Lennox (que también edita discos bajo su pseudónimo Panda Bear y junto a Scott Mou con el dúo experimental Jane), Josh 'Deakin' Dibb (que publicó debut en solitario en Abril del año pasado y ha hecho remezclas para gente como Goldfrapp, Phoenix, Mirando y Ratatat) y Brian 'Geologist' Weitz

https://www.youtube.com/watch?v=FZvGzp5VKxs&t=1262s

viernes, 6 de enero de 2017

LOS JALIFAX SE RETAN CON EL SHOEGAZE! PODCAST # 2

A ritmo lento pero con la idea de dar más vida a nuestros programas, aquí dejamos el segundo en nuestro haber (tercero si contamos el especial del 25 de Diciembre). Esta vez le damos cancha al pop, el emocore noventero trasladado a nuestros tiempos, a bandas olvidadas por su propia desidia, volvemos a dedicar espacio a formaciones de bandcamp y estrenamos sección con ' El postu-reto'. Denle play, compadres!
Ah! también podéis seguirnos en FB...https://www.facebook.com/losjalifax/?fref=ts


sábado, 31 de diciembre de 2016

CINCUENTA GRANDES DISCOS INTERNACIONALES DEL 2016


Nos despedimos definitivamente del 2016 y tal como comentaba ayer, tocar cerrarlo con la lista de lo que más me gustaría destacar o más bien recomendar de lo publicado en la parcela internacional en este año que se nos va. He escogido cincuenta porque me parece una cifra redonda y coherente aunque podrían haber sido más. Sobre todos los que pondré en lista quiero resaltar aparte dos que ya puse por aquí y que si tuviera que basarme en preferencias pondría en lo más alto, 'Río salvaje' de Little Jesus y sobretodo 'Friendship' de Big Big Love. que como ya dije en su día cuando lo publiqué por aquí, ha sido mi álbum favorito de este ejercicio (no ha habido ninguno desde entonces que me haya apasionado más). Ambos combos mexicanos han presentado trabajos magníficos que marcan una evolución lógica pero a su vez arriesgada y triunfal. Por lo demás pues ciertos altibajos, bastantes discos que viven de dos o tres canciones, algunos redondos, unas cuantas decepciones y otras que engordando carreras dilatadas parecen de relleno o mejor dicho hechos con el piloto automático conectado.

Durante estos doce meses han visto la luz trabajos de consagrados como Wilco, Pixies, Anhoni, Bat For Lashes, Guided By Voices, The Hidden Cameras, Bloc Party, Mogwai, Moby, Nick Cave, Swans, Yeasayer, The Dandy Warhols, Bon Iver, Moby, Edward Sharpe & The Magnetic Zeros, James y algún otro que tirando de memoria es inevitable que me deje atrás, pero que en general o bien me han parecido continuistas o directamente flojos, aunque hay también varios de esos grupos que en mi opinión han sacado álbumes muy dignos. Luego hemos tenido regresos como los de Violent Femmes, Iggy Pop, Half Japanese, Tricky, Garbage o Deftones, que ni frío ni calor, aunque quizá no he profundizado bastante en el contenido de sus nuevas entregas, y luego ha habido otras cosas que he dejado fuera aún gustándome porque planeaba la sombra de la comparación odiosa, pero mejor explico bien eso. Por ejemplo el nuevo de Michael Kiwanuka, aún siendo francamente bueno no me ha llegado al alma como si lo hizo su anterior plástico y tal vez por ello prefiero optar por otro. Creo que Danger Mouse es un productor fenomenal, pero aquí no ha ayudado a mejorar lo ofrecido en su antecesor.

Entre lo que me ha gustado, a pesar de que debo insistir que mañana puede ser que cambie de opinión y haga en mi mente una lista totalmente distinta cuando estudie más a fondo las de mis colegas de 'Tres Cagallons Baix d'un piano', 'Woody Jagger', 'Café, copa y puro' (que imagino que está al caer), 'Fade out music', 'Rockandrodri Land' y 'Mi tocadiscos dual'. quizá poca sorpresa, no sé, igual he tirado por el camino fácil pero sea como sea lo que he escogido ha sido muy de mi agrado aunque cite obras muy cuestionadas en los medios (o al menos eso creo en base a lo leído). El gusto es personal siempre y para un servidor el último de Radiohead tiene tres o cuatro pistas enormes y solo por eso me parece un trabajo loable, la mutación de Ray LaMontagne en un hombre de trazos oscuros a mi me ha encantado, el casi ninguneado retorno a la maestría de Band Of Horses me ha fascinado, la obviada continuación que han sacado Local Natives y DIIV a sus vitoreados trabajos de hace dos años, me parece casi superior y aunque en parte coincido con los detractores del aclamado 'The six hope demolition project' de PJ Harvey, he de decir que esos vientos me recuerdan tanto a mis añorados Morphine que no puedo evitar dejarme llevar por sus virtudes, así que nada, como se dice en estas lides, ahí va la dinamita! en riguroso orden alfabético para no dar preferencias salvo la mentada más arriba. Dejo una playlist de YouTube con un tema de cada disco y si queréis echar un ojo a los repasos de otros años, aquí os dejo las cosechas del 2015, 2014, 2013, 2012, 2011, 2010, 2009. Que tengáis una buena entrada de año, amig@s!!!

AMERICAN FOOTBALL Lp 2
BAND OF HORSES Why Are You Ok
BIG DEAL Say Yes
BOB MOULD Patch The Sky
CAR SEAT HEADREST Teens Of Denial
CHILDISH GAMBINO Awaken My Love!
DÄLEK Asphalt For Eden
DAUGHTER Not To Dissapear
DE ROSA Weem
DIIV Is The Is Are
DINOSAUR JR Give a Glimpse Of What Yer Not
DR. DOG Abandoned Mansion
DUNES Bitter Charm
EAST OF VENUS Memory Box
ESCONDIDO Walking With a Stranger
EXPLOSIONS IN THE SKY The Wilderness
HOLY ESQUE At Hope's Ravine
HOLY SONS In The Garden
JAGWAR MA Every Now And Then
JESU & SUN KILL MOON Jesu & Sun Kill Moon
KINGS OF LEON Walls
LOCAL NATIVES Sunlit Youth
LNZNDRF LNZNDRF
MATTHEW LOGAN VASQUEZ Solicitor Returns
MINOR VICTORIES Minor Victories
MOCK ORANGE Put The Kid On The Sleepy Horse
MOTORAMA Dialogues
NADA SURF You Know Who You Are
NAP EYES Tought Rock Fish Scale
NIGHT BEATS Who Sold My Generation
PJ HARVEY The Hope Six Demolition Project
RADIOHEAD A Moon Shaped Pool
RAY LAMONTAGNE Ouroboros
RNDM Ghost Riding
ROGUE WAVE Delusions Of Grand Fur
RUSSIAN CIRCLES Guidance
SALES Sales
TEENAGE FANCLUB Here
THALIA ZEDEK BAND Eve
THE HOTELIER Godness
THE I DON'T CARES Wild Strab
THE JAYHAWKS Paging Mr. Proust
TOMMIGUN Wooden Son
TOTORRO Come To Mexico
ULTIMATE PAINTING Dusk
WHITNEY Light Upon The Lake
WOODS City Sun Eater In The River Of Light
WOVENHAND Star Treatment

https://www.youtube.com/playlist?list=PLhuv5LuNp0TjA92mHhBksQkWeyHy9P6-r

viernes, 30 de diciembre de 2016

VEINTICINCO GRANDES DISCOS NACIONALES DEL 2016


A falta de dos jornadas para la finalización del 2016, toca hacer balance a lo editado en estos últimos doce meses en el terreno de lo musical y como viendo siendo habitual dejaré por aquí un par de listas con lo que más me apetece recomendar independientemente de si me parece lo mejor o no. Hoy es el turno de los álbumes nacionales y he confeccionado un listado con veintitrés discos que me han parecido formidables o cuanto menos destacables dentro del panorama estatal, aunque en realidad la cifra se eleva a veinticinco incluyendo las dos obras que mas me han apasionado que no están incluídas porque ya les dediqué una entrada por estos lares. Son 'Skull & Comb' de La Hey y 'We live long but not forever' de The Oral Poets. Con ellos si me mojo, porque aparte de haber creado un buen puñado de magnificas canciones que se ajustan a mi gusto personal, son amigos y con esto último quiero decir que no me hace falta dorarles la píldora, ya que tal como reza la definición de la RAE, la amistad se basa en el afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.

Al margen de las joyas del prolífico toledano y el dúo burgalés, haciendo un breve repaso a mis elecciones, he de decir que ha sido una cosecha interesante, con buenas propuestas noveles como la de los empordaneses Cala Vento, que han sorprendido gratamente con su debut homónimo, la apabullante máquina de construir texturas setenteras renovadoras llamada Melange, o la de los también toledanos Ordessa, con un precioso Ep de cuatro temas que sin embargo me ha cautivado mucho más que otros discursos de mayor duración que han publicado otras bandas veneradas (los de Love Of Lesbian y Sidonie, por ejemplo, que a mi parecer ni fu ni fa), la reconversión de Enric Montefusco, desmarcándose del sonido distintivo de Standstill, la vuelta (al menos para mis oídos, porque les había perdido la pista) de mis paisanos Kiev Cuando Nieva, el acertado cambio de tercio de Extraperlo y Novedades Carminha, los notables regresos de consolidados como Corizonas, Bigott, Sr. Chinarro, los refrescantes plásticos de Monte del Oso, Piedad Os Lo Ruego, Noise Nebula, Barbott y Como Vivir En el Campo, y auténticos ciclones como 'Salve discordia' de Triángulo de Amor Bizarro, que nunca han sido santo de mi devoción en toda la extensión de la expresión (toma rima!) y que tampoco me parece tan brutal como para ser elegido de forma unánime el más inspirado del año por todas la publicaciones impresas y digitales de la nación, pero que no obstante me ha parecido muy bueno, la fructífera unión entre el barcelonés The New Raemon y los vizcaínos McEnroe, y el segundo asalto de Mourn, las hijas del primero, la belleza ligeramente 'planetaria' de Odio París y la firmeza cada vez más accesible de Jardín de La Croix.

En resumen, una buena camada de discos que seguro ganarán con el paso del tiempo. Mañana la lista internacional. Mientras tanto os dejo una playlist con un tema de cada seleccionado y las anteriores listas nacionales de este blog (las correspondientes a 2015, 2014, 2013, 2012, 2011, 2010, 2009) por si os apetece echarles un ojo. A disfrutar!

BARBOTT Curves
BIGOTT My Friends Are Dead
CALA VENTO Cala Vento
CHUCHO Los Años Luz
COMO VIVIR EN EL CAMPO CVEEC 3
CORIZONAS Nueva Dimensión Vital
ENRIC MONTEFUSCO Meridiana
EXTRAPERLO Chill Aquí
JARDÍN DE LA CROIX Circadia
KIEV CUANDO NIEVA Los Bienes
MELANGE Melange
MONTE DEL OSO Existen Moscas Que Se Relajan Durante El Vuelo
MOURN Ha, Ha, He
NOISE NEBULA Northern Island (Hideout)
NOVEDADES CARMINHA Campeones Del Mundo
PÁJARO SUNRISE The Collapse
PIEDAD OS LO RUEGO Gente Guapa Sitios Feos
ODIO PARÍS Cenizas y Fuego
ORDESA Refugio
SR. CHINARRO El Progreso
THE NEW RAEMON & McENROE Lluvia y Trueno
TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO Salve Discordia
VLIVM Sailing Forever

https://www.youtube.com/playlist?list=PLhuv5LuNp0Tg4TNLsUjrd_j_MvwZ3qY_C

miércoles, 28 de diciembre de 2016

LAS MEJORES CANCIONES DEL 2016 Y PUNTO!!!

CANELA EN RAMA COMPILATION MEGAMIX ON THE ROCKS AND THE WAILERS (2016)

Voy a hacer de tripas corazón y confesar algo que nunca creí que fuera a ser capaz de reconocer en público y menos por aquí ante las millones de personas que me leéis a diario...no me gusta nada, nada, nada, la música que pongo por aquí, es más, la detesto profundamente, y también odio a tipejos como Bob Dylan, los cuatro peludos que componían The Beatles, los geriátricos de The Rolling Stones, los marranos de Black Sabbath o cualquiera de los esnifadores de pegamento esos que vociferaban en los 70's y que cito como referencia de muchos de los grupos a los que dedico espacio por aquí. Me repugnan el indie de la madre que lo parió, el blues para llorones, el soul para almas (valga la redundancia) en pena, el metal para alérgicos al gel de ducha y el rock para calvos con bisoñé que se pegan a la barra del bar como si la pista de baile fuera solo apta para las damas, es más, me dan arcadas todos los estilos a los que he recurrido durante todos estos años. A mi lo que me gusta de verdad es el reaggeton, la bachata, la cumbia, el pop de masas, esos movimientos artísticos desde los que genios como David Bustamante, Melendi, Andy y Lucas, Pitbull, Daddy Yankee, Justin Bieber, Maluma, Gemeliers, Carlos Baute, David Civera y tantos y tantos grandes del sonido han acariciado la excelencia, que ya basta de máscaras, de dar cabida a intérpretes que lo tienen todo mascado por el rollito este de ir de abrazafarolas virtuosos y de meapilas reflexivos. He estado perdiendo el tiempo al dedicar mi esfuerzo en defender propuestas por las cuales las discográficas de todo el mundo me pagaban ingestas cantidades de dinero, pero se acabó! a partir de ahora daré prioridad a mis principios, cambiaré la línea de esta lustrosa bitácora y le voy a dar bombo a los verdaderos luchadores de este noble arte.

Tal es mi compromiso con la idea que me he dejado de pamplinas por una vez y he elaborado una recopilación con las que para mi, y por consiguiente para cualquier hijo de vecino con dos dedos de frente, han sido las mejores composiciones de los doce últimos meses a nivel universal, esas que nunca encontraremos en blogs pichis ultramodernitos ni en emisoras underground de corrupto deambular. Pero ojo! tampoco voy a recurrir a nada de lo que han hecho mis ídolos arriba mentados por mucho que necesiten que sus trabajos sean promocionados para hacer justicia a su valía y tesón, si no que voy a echar mano de esos monstruos que desde el anonimato o mejor dicho desde la discreción, han necesitado tan solo un corte para asombrar al respetable dejando claro que van a partir el bacalao en menos de lo que canta un gallo convirtiéndose en las grandes esperanzas de un entretenimiento que está tocando fondo por culpa de los impresentables que como yo han estado dando cabida a auténtica basura comercial.

Así pues en esta compilación que he bautizado como 'Canela en rama' para hacer honor a la calidad de su contenido, os encontraréis maravillas de diferentes técnicas de ejecución, nuevos talentos como Le Tongue, un fenómeno multiinstrumentista de Perú que escribió un innovador tema llamado "Sweet child of mine" a principios de este curso, modulando a su antojo su dotada voz acompañado por una formación de lujo que más que tocar sus útiles de trabajo, masajean los tímpanos del receptor con la misma delicadeza que un urólogo ucraniano hace un tacto rectal, Coronita desgañítándose la voz con su arrebatador "Ridim of de nai", Paco Rente y su suave voz de barítono en la dulce "My way", el fascinante rap "Mendoza" interpretado por Elkevin & Lavane, que deja a la altura del betún a sobrevalorados de la rima como Kanye West o Wu-Tang Clan, la rítmica 'Ai etá' de Don Claudio, un figura del swing instrumental que se vale tan solo de su garganta y su cuerpo como instrumentos, La Tigresa del Norte, que si bien no es nueva en estas lides se unió en esta ocasión con la seductora Berta en una de los mejores duetos internacionales de la historia, grabando además un vídeo erótico festivo sumamente excitante, Panayiotis Papanatas y su bestial 'Fear of the dark' a capella, un botón más que demuestra que estamos ante el mejor artista que ha dado Grecia desde Dimitros Conjuntivitis y Pietros Gastroenteritis, la formidable "Vegan" cantada a pachas por los dos componentes del MC's del grupo musical The Green Idiots, el infalible Mortimer St. Cletus y su "Heavy metal farmer", que aunque se acerca peligrosamente al desagradable género que reza su título, es un compendio de exquisitez estilística y coralidad angelical...en fin, para que alargar más está agonía, dejad de leer y reproducir la playlist que enlazo debajo de estas líneas. Lo pasaréis en grande con esta magia sonora.

Hala, pues ya hemos hecho la tontada anual de los Santos Inocentes. No tenía muchas ideas y tiré por el camino fácil, creo que está decayendo el tema, pero lo conservaré todo el tiempo que pueda porque es tradición y las costumbres hay que respetarlas. Me lo paso pipa este día, es innegable y aunque hago diversas trastadas cara a cara, a través de las redes sociales y por teléfono, me gusta redondear desde aquí el cometido de la broma absurda. En esta ocasión elegí renegar del contenido de este blog y fingir que me gusta esa bazofia con la que nos torturan en la radiofórmula y otros medios de poder, aunque en realidad siempre defiendo que no importa como sea, quien haga o cuanto venda el artista que te gusta, simplemente que te entre bien y disfrutes de lo que propone pertenezca a un estilo u otro, pero me apetecía redondear la sandez poniendo una playlist de canciones bochornosas con vídeos deplorables que encontré por YouTube. En fin, payasadas mías, espero que divertidas para los que habéis leído y escuchado esta publicación. Ah! si os apetece hacer repaso de otras memeces plasmadas aquí en anteriores 28 de Diciembre con Antony & The Johnsons, RaphaelArcade Fire, R.E.M., Radiohead, Wilco y Pixies, como protagonistas, solo tenéis que dar click a los nombres para acceder a los enlaces.

https://www.youtube.com/playlist?list=PLhuv5LuNp0TjEAGr6vL5Gljl-Y2TnDc3z

domingo, 25 de diciembre de 2016

1er ESPECIAL DE LOS JALIFAX

Aquí está la primera entrega especial de Los Jalifax! en ella podréis disfrutar con nuestras habituales sandeces y con nuestra opinión sobre lo que se ha cocido este año en el panorama musical independiente, eligiendo cuatro temas de nuestro agrado por barba sin necesidad de que hayan sido nuestros favoritos, simplemente porque si, porque son buenos y nos apetecía compartirlos. Esta vez nos quedamos por debajo de la hora de duración, así que si queréis echar un rato ameno, ahí va...

sábado, 24 de diciembre de 2016

SUFJAN STEVENS

ASTRAL INTER PLANET SPACE CAPTAIN CHRISTMAS INFINITY VOYAGE: SONGS FOR CHRISTMAS VOL. VIII (2008)

Ya estamos metidos de lleno en el invierno y en el aluvión navideño de excesos alimenticios y buenas consignas, de repaso a lo acontecido durante el curso y los deseos para lo que está por venir. Son fechas de conciliar, de expresar, para algunos una época ñoña, para otros un período como cualquier otro, y para el resto jornadas que sientan bien y sirven para rodearse de la gente que quieres y aprecias. A mi particularmente me gustan aunque me embriague una cierta sensación de mezcolanza en lo emocional, y lo cierto es que en lo que respecta a los pasatiempos, como puede ser este blog que tanta compañía me ha hecho desde que lo creé, pues me parecen espacios de tiempo muy entretenidos porque me meto de lleno en la confección de las listas de recomendaciones, las visitas a otras bitácoras para dejarme atrapar por el criterio de mis compadres o hacer cosas especiales por aquí con más asiduidad de lo habitual. Hoy por ejemplo, fiel a mi ilusión por conservar las pocas tradiciones que he ido ideando con los años para este blog, vuelvo a poner por aquí otro de los Ep's de villancicos del gran Sufjan Stevens para amenizar la velada de Nochebuena. Esta vez recurro al octavo de esa colección de diez Ep's temáticos que ha editando a lo largo de su carrera el de Detroit (Michigan) y que fueron entregados en dos partes que compilaban toda la obra conceptual en sendas cajas. El tercero de los cinco que componen 'Silver gold' (los otros cinco se reunen en el homónimo 'Songs for christmas') es este brillante 'Christmas infinity voyage'.

Estamos ante el más electrónico de todos, aunque vaya por delante que la versión de este extended play que encontramos en el segundo bootleg es bastante distinta, mucho menos primitiva, muy pulida y alejada del género predominante en su resultado original, que es al que he acabado recurriendo porque me parece mucho más interesante precisamente por ese motivo, por ser el primero que vio la luz. Hay unas cuantas diferencias entre ellos, pero mejor me centro en los encantos del que nos ocupa. Es este un buen álbum que raya al mismo nivel que sus 'hermanos', y que aporta un nuevo enfoque a su modernizada concepción de la tradición navideña en lo referente a lo musical. Siete canciones que en global apenas alcanzan los treinta y ocho minutos de duración y que resultan ideales para acompañar tanto una cena familiar como una tarde cualquiera de lectura relajada.

Pero vamos al grano que se nos enfría el pavo! sentémonos a la mesa y afinemos el oído para captar sobre las amenas conversaciones con los nuestros, melodías tan llanas y conciliadoras como las que cubren de gloria a temas como "Angels we have heard on high", una pieza basada en un viejo himno popular, donde los sintetizadores y el moog llevan la batuta en una intro preciosa que aguarda la entrada de las voces atmosféricas en una armonía nostálgica deliciosa que va creciendo al ritmo de unas percusiones trotonas, "Do you hear what i hear?", escrita por Noël Regney, un veterano soldado francés que combatió en la II guerra mundial, y compuesta por su esposa, la estadounidense Gloria Shayne Baker, en 1962, y que aquí Sufjan transforma en un medio tiempo de tonos digitalizados, vocoder y una melodía que encajaría en el ideario de Beirut o mejor pensado en el proyecto paralelo de su líder Zach Condon, Alaska In Winter, "It came upon a midnight clear", una breve relectura instrumental de un tema con texto del teólogo Edmund Sears al que puso música Richard Storrs Willis hace más de cien años, "Christmas in the room", preciosísima canción de prologando estribillo, quizá la más afín al imaginario típico de nuestro héroe del día con su folk de orfebrería y su delicadeza confortablemente emotiva, "Good King Wenceslas", interpretación libre del famoso villancico del siglo XIII creado por Isaac Watts, al que cubre de con manto tecnológico espectral que lo hace casi irreconocible, "Joy to the world", dulce clásico de Lowell Mason, pasado por ese enternecedor filtro indietrónico que tanto nos descolocó (para acabar conquistándonos) en su brillante pero discutido 'The age of Adz", y "The child with the star on his head", una maravilla que dura quince minutazos donde se juntan su pasión por el alt-county y la música de raíz americana en general, vientos, cuerdas y ese registro vocal en falsete que de alguna manera nos transmite una cercanía conmovedora, un gigantesco fin de fiesta (su recta final fulgurante es de una animosidad contagiosa).

En el estudio estuvo acompañado por los hermanos Aaron y Bryce Dessner (al segundo lo reconocemos como miembro fijo de Clogs y The National), C.J. Camarieri (trompetista requerido con asiduidad por gente como Fatboy Slim, Beck y Dirty Projectors), Sayard Egan (voz de apoyo de Phosphorescent y Ramona Falls), Sonya Hofer, Gabriel Kahane (que cuenta con tres interesantes discos en solitario), Clara Klaus, Nathan Lightgow (bajista de Inlets), Olivier Manchon, Cat Martino, James McAllister, Richard Reed Parry (componente de Arcade Fire y Bell Orchestre), Raymond Raposa (cantante de Castanets), Sebastian Krueger, Elin, Ida y Lily Smith (trío familiar que forma parte de Danielson), Alex Sopp, Rosie Thomas (muy recomendable su carrera como solista, también), Brian Wolfe (batería de My Brightest Diamond) y Marla Hansen (violinista de Jens Lekman que cuenta además con una recomendable discografía en solitario). Como dato curioso cabe resaltar que en la versión actualizada y remasterizada de este disco, se incluyen un par de pistas adicionales y que una de ellas es una relectura del "Alphabet st,' de Prince.

Espero que lo disfrutéis tanto como yo lo hago, al igual que los anteriores que puse por estos lares, 'Noel', 'Hark!', 'Ding! Dong!', 'Joy', 'Peace', 'Gloria' y 'I am Santa helper', Solo me queda desearos que paséis una inolvidable velada y mis mejores deseos para lo que está por venir. Feliz Navidad, familia!

https://www.youtube.com/watch?v=Rx67kBtIw4M

lunes, 19 de diciembre de 2016

LEONARD COHEN (1934-2016)

DEATH OF A LADIES' MAN (1977)

No puedo decir que llega tarde este pequeño homenaje a la figura del incomparable Leonard Cohen porque nunca es mal momento para recordar a alguien de su magnitud y rendir pleitesía a lo que mejor supo hacer en vida que no fue otra cosa que crear música, pero reconozco que me he columpiado un poco y lo he demorado demasiado. Quería escribir sobre la triste noticia de su fallecimiento al día siguiente de enterarme que nos había dejado para siempre, pero entre unas cosas y otras lo fui retrasando. En cualquier caso, la cuestión es que ahora es el momento y tengo la sana intención de comentar un poco lo que supuso para mi su existencia, aparcando la lógica de plasmar su vida y milagros teniendo en cuenta que nunca he sido un devoto de su discografía o mejor dicho jamás profundicé al máximo en ella, pero si he admirado su figura y su carácter, amén de que de alguna manera me marcó lo que hizo durante mi infancia siendo uno de los primeros artistas por lo que me interesé. Es innegable que este canadiense de Westmount (Quebec), pasa por ser uno de los mejores y más emblemáticos compositores de la historia, con lo que se puede hablar sin fin de su trayectoria, por lo que como digo veo mejor contar algo más personal o simplemente centrarme en uno de sus álbumes. Fue un duro golpe despertar por la mañana y leer la noticia de su fallecimiento el pasado 7 de Noviembre, pero el legado que deja es inabarcable y su esencia perdurará para siempre. Hoy toca recordar un pequeño extracto de lo que nos brindó en vida.

Sería fácil empezar la casa por el tejado en lo que se refiere a mi vivencia personal con su mensaje recurriendo al primer álbum que escuché de él, de hecho me podría centrar en "First we take Mannhatan", la canción con la que lo conocí musicalmente hablando, pero aparte de que soy consciente de que llegué bastante tarde (en parte también por mi edad) y tenía muchos discos publicados antes de aquel rompedor 'I'm your man' que contenía la pieza en cuestión, me parecería algo conservador no escoger uno de los trabajos de su cosecha que considero transgresores o definitorios de lo que significó su modo de hacer las cosas. Su dilatada carrera estaba repleta de letras inspiradas, de versos empáticos, de sonoridades cálidas y tenía un público fiel, pero no por ello dejó de hacer siempre lo que le vino en gana, de adaptarse a los tiempos a voluntad propia y de renovarse constantemente sin desprenderse de su personalidad. Recuerdo vagamente estar viendo de pequeño (calculo que tendría nueve años recién cumplidos o quizá menos) la televisión con mi hermano y aparecer en pantalla aquel poeta, novelista y multiinstrumentista de aspecto impecable vestido de riguroso negro, sentado en una silla y encandilando con su voz grave al tiempo que un par de coristas de apariencia ochentera hacían una coreografía extraña a su alrededor, y claro, me quedé abobado. Interpretaban el tema mentado unas líneas más arriba y esa era mi primera toma de contacto con su existencia popular. Era tan hipnótica la estampa que incluso impactó a mi hermano, que siempre ha tenido un gusto dudoso para la música, de hecho creo que no es un arte que le motive mucho, pero la cosa es que aquella especie de spoken word de finalidad synthpop, nos emocionó por igual. No tardamos mucho en adquirirlo juntando nuestra paga semanal y durante mucho tiempo fue lo que más escuchaba en mi viejo radiocassette Sanyo, pero claro, no fue hasta pasados los años cuando entendí el por que de la diferencia de estilo entre aquella obra y la que correspondía a su etapa inicial. Tal vez, o al menos así lo veo yo, 'Death of a ladies man', era la respuesta.

Un disco que alejaba a 'Len' del minimalismo al que tenía acostumbrados a sus adeptos y que supuso su primera y única colaboración con el inclasificable productor Phil Spector, que se lo llevó a Los Angeles (California) para proporcionarle varias de las experiencias más surrealistas de su vida. Entre ambos escribieron quince canciones durante dos semanas de las cuales finalmente solo entraron ocho en el resultado final, pero en el momento de la grabación, el tan afamado como zumbado genio tras los mandos, le prohibió el paso al estudio de grabación e incluso contrató a un hombre armado para vigilarlo. Faltaban por grabar algunas pistas de voz, pero el disco apareció al final sin que se registrasen. El autor canadiense calificó el álbum de desastre e incluso se negó a intentar defender los temas en directo, pero más tarde algunas de las letras de las canciones aparecieron en su libro de poemas 'Memorias de un mujeriego', con lo que a pesar de las horribles vivencias con el excéntrico personaje nacido en el Bronx (New York), que en su día fue responsable del influyente método 'muro de sonido' del que sacaron partido ilustres como The Beatles, The Beach Boys o The Crystals, entre otros, fue aprovechable su colaboración y sin ella no podríamos disfrutar de su peculiar identidad discordante. En nuestros días el que fuera su imprevisto rival en el interés por pulir el sonido de esta imprescindible colección de canciones, cumple condena por homicidio impremeditado, pero eso es harina de otro costal y más allá del morbo por saber detalles de lo que pasó importa defender un trabajo que posiblemente sea indefendible incluso para el principal implicado tal como él mismo comentaba, ya que incluso renegaba de el, pero que para un servidor es un absoluto divertimento y una rara avis tan extraña como relevante en su devenir.

Para que introducirnos más en su entorno si no es necesario...demos play y sonriamos al pensar que tuvimos la suerte de disfrutar del talento de un hombre único que compuso piezas tan placenteras como "True love leaves no trace", con ese ritmo coqueto entre la amargura y la emoción contenida, "Iodine", con un inicio que en su base puede recordar al 'Needles and pins' de Ramones, un corte sixtie agridulce donde fluyen los instrumentos de viento y una segunda voz femenina que sirve de perfecto apoyo en contraste, "Paper thin hotel", con esa melodía ebria que parece querer darnos una perspectiva del hombre golfo y cansado que menciona el título y el álbum en su concepto, la endiabladamente animada "Memories", coralizada épica en cuyos primeros segundos planea la sombra de un Tom Jones trasnochado, aunque luego nada que ver porque acaba yéndose por derroteros donde el doo-woop vive en armonía, "I left a woman waiting", que podría haber encajado en el discurso de Serge Gainsbourg, aunque no está exenta del sello con el que impregnaban Cohen y Spector a sus canciones en individual, "Don't go home with your hard-on", entre el rock, el bluegrass, el soul y la música disco más primitiva, un carrusel de géneros aplicados con soltura, poseedora de un estribillo ganador y una anarquía contagiosa, "Fingerprints", una festiva tonada country que muestra su lado más amable y optimista, moviéndose como pez en el agua en estas lides, y la homónima despedida "Death of a ladies' man", calmando las aguas revueltas y poniendo todo en su sitio en la que quizá sea la única concesión a su anterior visión que permitió el loco de los peinados extravagantes. En resumen un trabajo diferente, ni mejor ni peor que el resto a pesar de la sorpresa general que supuso antaño y en el cual Leonard Cohen tuvo poca implicación muy a su pesar, pero que no deja de ser otro peldaño más en su prolífica actividad. Muchas cosas pasaron alrededor de la concepción de este álbum y sin embargo jamás fue tajante a la hora de analizar la situación y solo por ese hecho me ha apetecido escribir sobre el que fue el quinto disco en su haber, porque muestra a la perfección que clase de persona era: un tipo honesto y humilde cuyos valores siempre estuvieron por encima de su enorme Don. Descansa en paz, maestro.

Leonard Norman Cohen creó este interesante álbum conceptual en su totalidad, pero Phil Spector lo pulió (o sobrecargó, según se mire) recurriendo a músicos tan granados como Art Blaine, Ronee Blakley, Bobby Bruce, Brenda Bryant, John Cabalka, Conte Candoli, Ron Coro, Jesse Ed Davis, Billy Diez, Steve Douglas, Oma Drake, Bob Dylan, Gene Estes, Venetta Fields, Gerald Garrett, Terry Gibbs, Allen Ginsberg, Barry Goldberg, Tom Hensley, David Isaac, Pete Jolly, Jim Keltner, Dan Kessel, David Kessel, Clydie King, Sneaky Pete Kleinow, Michael Lang, Charles Loper, Sherlie Matthews, Bill Mays, Don Menza, Jay Migliori, Art Munson, Ray Neapolitan, Al Perkins, Ray Pohlman, Emil Radocchia, Don Randi, Hal Blaine, Jack Redmond, Bob Robitaille, Devra Robitaille, Nino Tempo, Bill Thedford, Julia Tillman Waters, Oren Waters, Lorna Willard y Robert Zimmitti...vamos, que el estudio parecía 'el camarote de los hermanos Marx'. Como comprenderéis, por una vez y sin que sirva de precedente, no voy a destacar otros trabajos en los que hayan estado involucrados los músicos que pasaron por allí porque el hacerlo me ocuparía un centenar de líneas más como mínimo.

https://www.youtube.com/playlist?list=PLhuv5LuNp0Tg-xx1dmvFrV3b-qVsiTjbP

viernes, 9 de diciembre de 2016

LOS JALIFAX DESDE EL PARQUE DE CARAVANAS DE SUNNYVALE! PODCAST # 1


Pues sí, amigos, Music Is My Girlfriend se pasa al mundo del podcast. Mismo espíritu alpargatero y gusto por los sonidos de todo tipo, como bien sabéis los habituales de este blog, sólo que ahora en vez de escribirlo, hablaré sobre ello (aunque tampoco dejaré de publicar entradas por estos lares con la misma asiduidad con la que lo he ido haciendo en los últimos tiempos). Muchos de los grupos que suenen ya han sido comentados aquí, sin etiquetas ni prejuicios, como siempre. Nos hemos juntado dos melómanos mascachapas y durante la hora y pico de duración haremos sonar buenas canciones elegidas con mimo sin darte la brasa, que las buenas canciones hablen por sí solas. Y de paso nos echaremos unas risas, que nunca está de más.
Ah! también nos podéis seguir en Facebook...https://www.facebook.com/losjalifax/?fref=ts


lunes, 21 de noviembre de 2016

LA HEY

SKULL & COMB (2016)

Siempre me ha resultado fácil escribir sobre la música de este proyecto del toledano Diego Rodríguez y estoy seguro que esta vez no va a ser menos, solo que me va a embriagar a ratos la tristeza porque va a ser el primero de sus discos que posteo a sabiendas de que es posible que esta historia haya llegado a su fin, tal como anunció en las redes sociales el propio artista con el lanzamiento de un recopilatorio que resume lo más significativo de estos dos años de incesante actividad. Sin duda nos ha saciado con su proliferación, dejando a disposición de escucha gratuita en su bandcamp la friolera de nueve álbumes y la compilación mentada unas líneas más arriba que por cierto viene con tema inédito de propina, así que supongo que es un consuelo bueno ante la añoranza. Me propuse al inicio de su trayectoria, la cual me dio a conocer él mismo, que dedicaría una entrada a todo lo que fuera sacando, sin fechas obligadas, simplemente dejando un espacio de tiempo prolongado que me permitiera empaparme a tope del contenido, y en esa idea he dado cabida a tres de ellos hasta el momento ('Vamtcaänp', 'Vojvodina' y 'Ahora después') y hoy toca el cuarto a raíz de esta nostalgia que empieza a avecinarse y por mi intención de rendirle tributo como Dios manda. Había pensado en escribir sobre '14-16', pero tenía tantas ganas de destacar este fabuloso 'Skull & comb', que en esas estamos. sin orden ni coartada, como de costumbre. No obstante tampoco tiene mucho sentido dar preferencia a su más reciente obra si a fin de cuentas digo que voy a poner poco a poco todo su material por aquí.

Dos años ha durado la aventura y la verdad es que ha dado mucho de si, no nos podemos quejar sus seguidores. Nos ha ido contentando con material renovado  cada pocos meses y nos ha regalado algunas versiones memorables para la posteridad. Ha conseguido que su obra suene personal como pocas y haciendo alarde de humildad se ha mantenido fiel a su fijación por crear y compartir sin esperar nada a cambio, como hacen solo los grandes, los que van sobrados de talento y no sacan pecho por ello. Queda la espina de verle trasladar al directo parte de las ochenta piezas que han visto la luz en este tiempo, pero albergamos la esperanza de que tras este descanso se anime a retomar el proyecto o nos sorprenda con un nuevo alter-ego que deje espacio a la recuperación de estas joyas que nos han quedado grabadas a fuego en el corazón, íntimas, accesibles, luminosas la mayor de las veces y compuestas desde el alma ya sea con humor explícito, con desnudez emocional o con fina ironía. El noveno y último de sus álbumes es un viaje repleto de elementos y vivencias que picotea en diversos estilos pero siempre con el indie-rock como telón de fondo.

El manchego dio una vuelta de tuerca a su propuesta no tanto en lo instrumental, que ha ido siempre en constante progreso, como en lo que se refiere a las letras, que en esta ocasión son interpretadas en inglés en su práctica totalidad (exceptuando una licencia que se toma con el idioma del país vecino). Aquí presentó diez canciones como diez soles, cargadas de personalidad en individual y de magia nostálgica en su conceptualidad, puesto que de alguna manera este es un disco que trata de rendir homenaje a todas esas bandas que le han ido marcando. De hecho, algunas de esas formaciones como Nirvana, Dinosaur Jr, Broken Social Scene, dEUS, Mercury Rev, Swell, Lou Reed, Yo La Tengo, Jane's Addiction, Death Cab For Cutie, The Breeders y R.E.M. son mencionadas directa o indirectamente a lo largo del minutaje, con lo que el contenido tiene un marcado acento noventero. Pasajes hipnóticos, estribillos pegadizos, dosis de humor en su justa medida, distorsión bien aplicada, acordes limpios de finalidad lo-fi...ingredientes que reinan habitualmente en el mensaje de La Hey, pero que aquí cobran una nueva dimensión redondeada con las imágenes elegidas para los vídeos que realizó en su momento para la presentación de las pistas, una idea formidable que complemente una labor audiovisual encomiable.

El cañón sonoro carga munición y comienza a eclosionar suavemente con la "A", una instrumental preciosa con sintetizadores espaciales y un ritmo constante de batería que a golpe de baqueta abren surcos para que entre el resplandor de esa guitarra vitaminada, y continúa con otras maravillas como "Kevin Arnold", que coge su título prestado del personaje principal de esa generacional serie estadounidense llamada 'Aquellos maravillosos años', con el que muchos crecimos a la par y que sobre un compás nocturno de mística abrumadora nos muestra su lado más elegante, "94' record", que a mi parecer se amorra al maternal pezón Pavement (que extraño ha sonado eso), la que quizá sea su banda de cabecera, una exquisita pista de deambular moderado, penetrante y melódicamente depurada, puesto que sus estrofas son interpretadas de una manera aguerrida pero relajada, "Bogdó", sin duda uno de sus mejores cortes ni que sea porque reune todas sus señas de identidad, y en la que se luce con el francés de refinamiento alpargatero, fino, poderoso y endiabladamente gracioso, rematando la guasa citando a cierto político turbio de la corruptela nacional, "Desert of fog", oscura pero esperanzadora tonada de nítido desarrollo que puede recordar a los Pedro The Lion más reposados (o por lo menos a mi me vienen a la memoria), "Unhappy blackout people", a la que si ponemos un poquito de aquí y un poquito de allá podría encajar en el ideario de The Flaming Lips por ese tentempié psicodélico que nos brinda, "St. Peter the bird", breve extracto ambiental con pajaricos y naturaleza acompañando un riff lejano que nos traslada mentalmente a parajes salvajes, "Kettle and pot", tal vez la mejor del lote (o no! a gustos, porque a mi me encantan todas y no puedo anteponer ninguna), una canción de infinidad de matices, robusta, envolvente, "Zurich is stained", descomunal relectura de los anteriormente mentados Pavement, que a mi juicio supera con creces la original en ese traslado al universo Neil Young o más bien al de sus discípulos Built To Spill, una de esas pequeñas maravillas que ponen la piel de gallina y te hacen admirar más la capacidad del artista capaz de transformar algo loable en algo superior, y "Over", bajada de telón brillante a este estupendo trabajo que en poco más de media hora colma de buenas sensaciones al oyente.

El fiera de la Vega del Tajo, se volvió a currar esto a solas como mandan los cánones, pero contó con la colaboración puntual de Mer Regueiro en las voces de 'Bogdó', y utilizó un sampler de "Los bikers" de los chilenos Dënver para la caja de batería. Dejo un enlace de YoTube a los imperdibles vídeos que acompañan al disco y otro al bandcamp del disco, desde donde podréis acceder al resto de su discografía.

https://www.youtube.com/playlist?list=PLDOVzE9X3N0eNGXcu9x5mfg7ljrsCzI9F

https://soylahey.bandcamp.com/album/skull-and-comb

lunes, 31 de octubre de 2016

DEVENDRA BANHART

WHAT WILL WE BE (2009)

Me costó muchísimo conectar con la propuesta de este artista de Houston (Texas), de hecho no entendía porque recibía tantos halagos por parte de prensa y público, incluso me molestaba que fuera tan popular y venerado a sabiendas de que a veces se comportaba como un impresentable en algunos de sus directos tal como informaban algunos medios que sin embargo le seguían riendo las gracias y poniéndolo por las nubes. Para mi entraba dentro de ese paquete de compositores díscolos entorno a los que se generaba un aura de ceguera incomprensible, tal como pasaba con Amy Winehouse, de la que nunca dejaré de reconocer que fue muy grande a la hora de crear e interpretar en el estudio, pero jamás alabaré su actitud en vivo al igual que otros muchos que ahora no me vienen a la cabeza pero que hacen un flaco favor los pobres músicos y vocalistas que en su línea sonora se parten el lomo intentando trasladar con pasión y compromiso su discurso al escenario. Supongo que encontrarlo hasta en la sopa tampoco ayudo a paliar mi animadversión por este figura. Aparecía en discos de Antony & The Johnsons, Xiu Xiu y Beck, colaboraba con Leonard Cohen, Joanna Newsom, Natalia Lafourcade, grupos como Vetiver, CocoRosie o Little Joy, saltaban a la fama solo por venir apadrinados por él, artistas del nivel de Fab Moretti y Michael Gira de Swans y Angels Of Light, aparecían en sus discos, y para colmo ocupaba titulares en revistas del corazón por su relación con la actriz Natalie Portman, a la que un servidor tenía en un pedestal por aquellos tiempos. Claro, así me era imposible no tenerlo aborrecido, pero pasado ese auge, cuando el personal dejó de prestarle tantísima atención, me dio por buscar sus álbumes y dedicarle unas escuchas dejando aparcados esos infundados prejuicios. Sin duda me había perdido algo muy bueno.

Criado en el seno de una familia hippie que seguía a un maestro espiritual llamado Prem Rawat, y que fue el causante de que pusieran tan peculiar nombre de pila a nuestro protagonista del post de hoy (Devendra es sinónimo de Indra, el dios del cielo, relámpago, trueno y lluvia de la mitología hindú), poco después, tras el divorcio de sus padres emigró con su madre a Sudamérica y más tarde se instaló en Los Angeles (California) con catorce años de edad, encontrando de este modo un lugar idóneo para desarrollar su talento. No fue de inmediato puesto que tras su breve estancia en el San Francisco Art Institute, se volvió a trasladar en busca de un mejor aprendizaje. El destino fue lejano, nada menos que París (Francia) y allí en una de las más avanzadas urbes del viejo continente, construyó sus primeras grabaciones con un cuatro pistas y un contestador telefónico antes de ser invitado por el dueño de un local para actuar en un evento de bandas y artistas noveles asociados al indie-rock y de ahí a abrir un concierto de Sonic Youth. Disfrutó su estancia pero en Otoño volvió a su hogar y empezó a mover su propuesta por distintas salas y bares californianas hasta que un día el azar quiso que se cruzara en su camino Siobhan Duffy, esposa de Michael Gira que se acercó a conversar con él y que tras recibir una maqueta con sus canciones se las llevó a su marido que quedó asombrado y lo fichó enseguida para su sello Young God Records. Ahí creció como intérprete y se hizo un nombre antes de firmar por XL Recordings y que llegara la fama suficiente como para fundar su propia discográfica Gnomonsong a medias con Andy Cabic, líder de los antes mentados Vetiver. Lo demás es redundancia pura y dura. Se ha labrado una reputación intachable con los años y está considerado uno de los grandes del folk americano de los últimos veinte años.

Comparado con alguno de los músicos incluidos en la lista de los que él mismo reconoce como influencia, tales como Caetano Veloso, Marc Bolan, Daniel Johnston, Billie Holiday, Syd Barrett, Manu Chao, Atahualpa Yupanqui, Nick Drake, Axl Rose, Kurt Cobain, Mick Jagger, Nusrat Fateh Ali Khan, Simón Díaz, Vasthi Bunyan, Ali Farka Toure, Arthur Russell, y Travis MacRae, tuvo que cambiar su registro vocal para otorgarle una personalidad y un timbre propios. Su tono se movía en sus inicios entre el falsete y la ambigüedad, pero con el tiempo ganó músculo. En los casi quince años que lleva de carrera lo ha prestado para múltiples proyectos, pero donde de verdad se saborea su verdadero potencial en su material de estudio.

Hoy saldo mi deuda, decidido a escribir sobre el que es el disco que más me convence de su discografía, la cual consta de nueve álbumes de larga duración. 'What will we be' fue el séptimo en su haber y tal vez el que marcó una solidez y una madurez más marcada. Sigue habiendo algo de la fusión sonora que le ha caracterizado desde sus inicios, ese mestizaje o más bien dicho esa fijación por unir lo genuinamente americano con lo latino (su madre nació en Venezuela y él se crió en Caracas, posee doble nacionalidad y domina nuestro idioma) y ese folk asilvestrado de corte bucólico que no le hace ascos al rock psicodélico ni al pop más experimental, pero aquí entona con delicadeza y pierde ese tono gamberro para envolver el ambiente con seda fina. Poco rastro queda de ese sonido lo-fi, pero el resultado es óptimo y muy rico en su diversidad. Su propuesta siempre se ha caracterizado por navegar por una gran cantidad de géneros y por reinventar lo añejo ingeniando nuevas fórmulas pero aquí aún sube un peldaño más en ese escalafón artístico. De ese modo podemos nos deleita con la delicadeza optimista de "Can't help but smiling", un precioso inicio de ritmo templado y luz pop que enamora al oyente antes de dar paso a otra frágil tonada de ternura implícita, la bella "Angelika", que encajaría en el ideario de un Nick Drake apasionado, una brisa fresca que hacía la mitad de su recorrido entorna los ojos en una mirada furtiva a la bossanova y el latin jazz más accesible, justo hasta la llegada casi enlazada de "Baby", mi favorita del lote y la que cierra esta brillante remesa compuesta de tres cortes gigantescos tan distintos entre sí como afines en su lógica, aunque tal vez instrumentalmente el repertorio sigue una línea que se podría identificar como conceptual, pero bueno, esta canción tal como decía es mi predilecta porque lo tiene todo, gancho sonoro, coherencia, una buena letra, unos coros preciosos y un deje al Lou Reed más alegre que la convierte en un hit potencial, de hecho hace poco la podíamos escuchar hasta la saciedad merced a un spot publicitario de una marca alemana de automóviles, y la cosa sigue con "Goin black", de alma sixtie, dócil, progresiva y cercana al viejo alt-country de Gram Parsons, "First song for b", que va unida a la obviamente continuista "Last song for b", que cambia el piano por la acústica y a Rufus Wainwright por Bert Jansch como espejo en el que mirarse, "16th & Valencia, Roxy Music", entre la música disco setentera y el glam de T-Rex, una gozada bailable de sencillo tarareo que se pega como una lapa, y que también guarda similitudes con The Strokes y Franz Ferdinand, "Rats", rockera e imponente, en algún lugar entre Deep Purple y Jefferson Airplane, "Brindo", la única pista interpretada integramente en español, con su marcado acento venezolano, cálida, depurada, intimista y desnuda emocionalmente hablando, "Walilamdzi", enésima gema de exquisita ejecución en la que recuerda ligeramente a Harry Nilsson, y la festiva "Foolin", que finiquita por todo lo alto un trabajo redondo.

Aparte de Devendra Obi Banhart (le pusieron ese segundo nombre en homenaje al personaje de 'Star Wars' Obi-Wan Kenobi, con lo que imagino que sus padres eran unos freakys de tomo y lomo), estuvieron implicados en este flamante 'What will we be', el gran artista brasileño Rodrigo Amarante (miembro también de Los Hermanos y Little Joy), Paul Butler (líder de A Band Of Bees), Noah Georgeson, Greg Rogove, Luckey Remington (ex-componente de The Pleased y Megapuss) y Greg Rogo Ve (habitual batería de Adam Green),

https://www.youtube.com/watch?v=kxGhUH_vuHA

lunes, 10 de octubre de 2016

BRENDAN CANNING

SOMETHING FOR ALL OF US... (2008)

El otro día estuve pensando en la gran cantidad de bandas que hay de mi agrado que dejan mucho espacio de tiempo entre la publicación de un disco y otro o que al menos así están funcionando últimamente. Dentro de esa consigna hay dos grupos, los que han dado señales de vida en los últimos meses saciando mis ganas de escuchar material nuevo por su parte (Los Planetas, Band Of Horses, Big Big Love, Tommingun, José González, Nueva Vulcano...), y las que llevan más de un lustro sin dar señales de vida en cuanto a publicaciones propias se refiere (The PonysPortishead, The Shins, Tool, Fleet Foxes, A Perfect Circle, Bright Eyes...), y es en este último donde se encuentra una de mis favoritas indiscutibles, Broken Social Scene, que desde la salida a mercado de su álbum homónimo y el formidable 'Forgiveness rock record' dejaron pasar un lustro y no contentos con esa canallada llevan un hiato discográfico que se ha prolongado los últimos seis años sin que haya noticias del sucesor del Ep, 'Lo-fi for the dividing nights', publicado meses después del mentado cuarto trabajo del colectivo canadiense. Ante tal tesitura supongo que a los seguidores de artistas con este método no nos queda de otra que vivir de su pasado y acudir a sus viejos plásticos, aunque quizá en mi caso me esté quejando de vicio porque también hay otros combos que me encantan que de un tiempo a esta parte van a disco por año o incluso más (Beach House, Guided By Voices, Bigott, Wilco, The Brian Jonestown Massacre, Deerhunter...) y eso siempre sirve de consuelo. En cualquier caso, en lo que se refiere a BSS, hay que decir en su defensa que ente medias de sus visitas al estudio han dado el do de pecho en sus otros proyectos y de alguna manera han contentado a sus adeptos con el lanzamiento de las obras en solitario de sus dos cabezas visibles, Kevin Drew y Brendan Canning, ejerciendo como banda de apoyo. Del debut de éste último quiero escribir en esta entada.

Segundo y último (por el momento) capítulo de la serie 'Broken Social Scene presents...', estos once cortes del vocalista, músico y compositor de Toronto (Ontario) no se alejan apenas de lo ofrecido con su banda de origen, pero si que brillan con luz propia. El sonido característico fluye en parte por la presencia de todos sus compañeros de grupo, pero la diferencia la marca el hecho de que aquí él se encarga de imponer su criterio a la hora de elaborar. Veterano de la escena indie-rock del país de la hoja de arce, Canning estuvo antes en otras historias tales como Blurtonia, Len, hHead y By Divine Right hasta que se asentó como miembro fijo de la multitudinaria máquina sonora que cubrió su faena aquí, aparte de divertirse a tiempo parcial con Valley Of The Giants y Cookie Duster en los ratos libres que le han dejado las giras y las visitas al estudio de grabación. Hay que decir que este fue su debut oficial, pero desde entonces ha sacado dos álbumes más al mercado, los muy recomendables 'You gots 2 chill' y 'Home wrecking years' que aún está recién salido del horno porque fue puesto en circulación hace menos de dos meses, pero me quedo con este porque la compañía (ausente en las dos siguientes entregas de su discografía como solista) le da un plus inmejorable.

En unos escasos cuarenta y ocho minutos, nuestro protagonista del post de hoy, líquida una labor que ejecuta sin fisuras, de forma ecléctica y efectiva, comenzando por la pieza titular del disco, "Something for all of us..., que parece afinar la puntería en sus primeros segundos, poniendo todo en orden y arrancando como el motor de un viejo tractor John Deere en día de labranza, emulando el característico deambular de Broken Social Scene (su sombra planea tan intermitente como inevitable) en la percusión, las guitarras y las base rítmica en general, y con el siempre atractivo timbre vocal del espigado rubiales de poblada barba, que ya nos conquistó cuando asumió el cometido en canciones de su banda madre tan deslumbrantes como "Stars and sons", "Chameleon", una autentica maravilla de esas que van añadiendo matices y elementos sobre la marcha, tranquila, emocional, con los vientos flotando sobre atmósferas paisajísticas de atardeceres prominentes, "Hit the wall", retorno al desgaste de las rasgadas cuerdas y los parches repicados, un cañón rebosante de pólvora electrificada, "Snowballs & icicles", donde se convierte en una suerte de trovador psych-folk de explícita similitud con Elliott Smith, "Churches under the stairs", despertar enérgico tras la obligada parada en el motel de la belleza acústica para reponer fuerzas y desconectar del asfalto, una muestra más de lo bien balanceado que está el repertorio de este álbum, yendo de la paz al furor constantemente, y en la que cede el micro a su colega Kevin Drew, "Antique bull", en la que hay una cesión de responsabilidades vocales, haciéndose cargo su amiga Lisa Lobsinger, para llevarla a un terreno deliciosamente pop pero con unas pinceladas de rock alternativo que recuerdan a las The Breeders más condescendientes, "All the best wooden toys come from Germany", breve corte instrumental de curioso título a medio camino entre Bell Orchestre y K.C. Accidental, "Possible grenade", recobrando el nervio y aproximándose a Roger Waters en el tono melódico, mientras rugen los riffs en un tema que acaba guardando las apariencias con el grunge solo hasta cierto punto, y esa cálida y contemplativa "Take care, look up", en la que sobrevuela el espíritu de Dennis Wilson, cuando desde la discreción brilló al margen de The Beach Boys con el formidable 'Pacific ocean blue'.

El bueno de Brendan estuvo apoyado en el estudio por la práctica totalidad del colectivo Broken Social Scene formado por Ohad Benchetrit (también productor, ingeniero y compositor, además de miembro fijo de Do Make Say Think y colaborador de The Hidden Cameras y Akron/Family entre otros), Jason Collett (con una asentada carrera en solitario y otrora bajista de K.C. Accidental, amén de músico recurrente en discos de Zeus, Bird y Cowboy Junkies), Amy Millan (cara visible de Stars y cuyo nombre aparece en composiciones de Porter Robinson, Gomez, Montag...), Kevin Drew (del que cabe destacar sus dos maravillosos trabajos a solas y su presencia en obras de J Mascis, Chikita Violenta, Feist, Wayne Sleep, k-os...), Sam Goldberg (fijo en Mist y Uncut), Kevin Hearn (desde tiempos inmemoriales en Barenaked Ladies e incorporación de lujo en el último de Violent Femmes), Lisa Lobsinger (cantante de Reverie Sond Revue que aparte ha prestado su delicada voz en material de The Posies y Shad), Liam O'Neill (multiinstrumentista de prestigio reclamado por gente como King Of Leon, Simple Plan o Hayden), Evan Cranley (componente de Stars y presente en álbumes de Metric, The Dears, Black Diamond Day, The Besnard Lakes, The Stills...), Justin Peroff (batería de Buck 65), James Shaw, Elizabeth Powell (antiguo bajista de Mascott y que desde hace años se dedica principalmente a la producción), Chris Seligman (esporádico en Young Galaxy y Hopeful Monster), Andrew Whiteman (líder de Apostle Of Hustle, The Bourbon Tabernacle Choir y Red Tide Rising) y Fionna Stewart (alma mater de Rock Plaza Central). También pasaron por allí otros músicos como Bill Priodle, John La Magna, Julie Penner (violinista de The Weakerthans, The Deadly Snakes y Lullaby Arkestra) y Rebecca Brenner.

https://www.youtube.com/playlist?list=PLUSRfoOcUe4Zor6rNdglA_12m0hq9bqMu

lunes, 26 de septiembre de 2016

LUCERO

THAT MUCH FURTHER WEST (2003)

Inaugurando el lavado de cara que le ha hecho al blog mi hábil Sra. Esmiz (que tan bonito tiene su 'Soy una pobre granaina'), tras mi larga ausencia del mismo debido a que blogger me había borrado las plantillas (aunque ya le hacía falta porque ya sabéis que a veces es renovarse o morir), he visto acertado recurrir a uno de los discos que más he escuchado este verano. Dí vueltas a cual sería el elegido para comenzar esta segunda etapa ya que se da la coincidencia de que a este cambio de imagen se suma el hecho de que esta humilde bitácora ha superado en esta semana el millón de visitas desde su creación, algo que me descoloca por completo porque supera ampliamente mis expectativas, y aunque me planteé la idea de hacer algo especial para celebrarlo a través de las escritura, me han propuesto hacer una fiesta más adelante en un local en el que se me permitiría pinchar mucha de la música que he ido presentando por aquí y eso hace que vea más lógico seguir con la rutina y dar la murga promocionando ese evento cuando llegue (si se llega a dar el caso finalmente, que del dicho al hecho hay un trecho). Ha pasado más de un mes desde la última vez que eché unas líneas por estos lares y en ese espacio de tiempo he estado por el pueblo exprimiendo como siempre los encantos del ocio y el descanso rural, dando paseos por esos montes que nunca me cansa recorrer, empleando las horas en recuperar viejos discos que hacía siglos no escuchaba y en ver películas en los ratos que no hacía vida social con los amigos y la familia. En la cúspide de todos los instantes musicales ha estado la banda del gran Ben Nichols amenizando el paisaje con este formidable álbum, un trabajo que va enevejeciendo como los buenos vinos en barrica añeja pero perdurable dejando un regusto afrutado y solemne en el paladar.

Los de Memphis (Tennesse), llevan dieciocho años en la brecha sin hacer un gran estruendo pero si el suficiente ruido como para tener una fidedigna legión de seguidores en su país de origen y un elevado número de adeptos en el continente europeo. Once álbumes de estudio y tres en directo en los que han hecho honor a la declaración de intenciones expuesta en sus comienzos cuando dijeron que su música era 'una síntesis del soul, el rock y el country claramente memphisiana', llevan publicados hasta la fecha siendo este 'That much futher west', mi favorito. Sin desmerecer ni uno solo de los trabajos que engrosan su discografía, me quedo particularmente con este, su cuarto lanzamiento, porque su primera etapa es algo más carnosa y primitiva, mezclando punk rock con sonidos de raíz, algo que ha cambiado con los años en beneficio de un sonido más pulcro que incluye una sección de viento y un coro gospel que suenan de lujo, pero es en ese escenario abordado en sus inicios con una producción y una textura más pastoral como mejor han funcionado siempre, al menos en mi humilde opinión.

Alt-country, cow-punk y unas ligeras pinceladas de emocore forjan la fama de una obra que algunos consideran su cumbre, algo a lo que da fe la circunstancia de que fue con la gira de presentación de estas canciones cuando su popularidad aumentó y pasaron de ser una formación que actuaba en muchos locales de su ciudad y unos pocos de los estados colindantes, a presentarse en festivales y salas de costa a costa de la geografía estadounidense. La voz rota de Nichols, la instrumentación adaptada a lo que piden las canciones y unas letras que se marcan como a la piel un tatuaje significativo, hacen de este tratado uno de los grandes imprescindibles del género en lo que llevamos de milenio. Tomando como referentes a Bruce Springsteen, The Replacements o Whiskytown, elaboraron sin embargo un efecto que tiene muchos más que ver con el rock sureño de los primeros Kings Of Leon o con la sencillez folk de los Uncle Tupelo más añejos. Llenas de expansión occidental, arena polvorienta y maravillosas carreteras abiertas donde los sueños cotidianos más alcanzables se pierden en la telaraña del kilometraje obligado y la promesa de un cielo estrellado, imagino este disco como un himno conceptual para todos aquellos que recorren el asfalto para ganarse el pan.

Uno de esos fantásticos cancioneros que se pueden relacionar con la clase obrera aunque solo sea en esencia y no tanto en temática y que contiene piezas tan exquisitas como la que da título al álbum y que sirve para dar el pistoletazo de salida, un bello medio tiempo en algún lugar entre The Hold Steady y The Bottle Rockets, que progresa sobre una línea de guitarra preciosista y unas teclas constantes, "Mine tonight", mi predilecta del lote, donde sacan a relucir esa emotividad noventera que les relaciona de pasada con gente como Samian o Manchester Orchestra, una pista precisa y luminosa a pesar de su melancolía, "Sad and lonely", cálida en su poso tristón, serena en su templanza rasgada, "Across the river", deliciosa, una melodía entregada a la causa y adornada por un órgano y una fragilidad acústica de escaparate estudiadamente engalanado, "The only one", como si The Appleseed Cast hubieran abrazado las leyes de la música de raíz americana en su exposición más ecléctica y evolutiva, "Hate and jealousy", fulgurante en sus primeros compases, desgarradora en su desarrollo, el corte más guitarrero del repertorio, "Joining the army", corazón conutry y querencia folk de finalidad bluesera en la que quizá sea la composición más deudora de su amplia trayecoria, con un violín que recuerda al utilizado en la banda sonora que hizo Angelo Badalamenti para la tierna cinta de David Lynch, 'Una historia verdadera', "Tonight ain't gonna be good", un martillo pilón donde descargan toda su inmediatez punk-rockera trayendo a la memoria al maestro Jason Ringenberg y a sus The Scorchers, y "Tears don't matter much", de estribillo pegadizo y rompedor, armonía contundente y lírica conmovedora.

Empecé la casa por el tejado y llegué antes a la música de Benjamin Nichols en solitario que a la de su grupo merced a la banda sonora de 'Take shelter' (dirigida por su hermano Jeff, que también cuenta con otros títulos tan interesantes como 'Mud', 'Loving' y 'Shotgun stories'), pero una vez empapado de su talento en compañía puede decir que este tipo y sus muchachos son unos figuras y que este trabajo es solo una muestra más de su arte, porque todo luce a un nivel altísimo. Lucero lo formaban en aquel momento, aparte del mentado fundador (que entre múltiples proyectos paralelos, antes estuvo en Red 40, ha compuesto para el rapero A$AP Rocky, fue el productor de 'A perfect place', firmado por Mike Patton de Faith No More, ha colaborado con David Wingo de Ola Podrida creando música para largometrajes y participó en el segundo disco de Obi), Todd Gill, Roy Berry (componenete a su vez del dúo experimental Overjoid y de The Simple Ones), John C. Stubblefield (habitual colaborador de North Mississippi Allstars, John Murray y Clint Wagner, como artista invitado.

https://www.youtube.com/playlist?list=PL69443755B7104D35

martes, 9 de agosto de 2016

PS I LOVE YOU

FOR THOSE WHO STAY (2014)

Antes de emprender la marcha para iniciar las vacaciones veraniegas, me ha venido de gusto escribir una entrada nueva y ante la duda de a que banda dedicarla he llegado a la conclusión de que lo mejor sería hacerlo a la que ha sido la formación que más he escuchado en los días que han transcurrido desde el último post hasta hoy. PS I Love You, han sonado para mis oídos a todo trapo en diversas ocasiones esta última semana. han sido como una pequeña adicción desde que buscando imágenes de no recuerdo que otro grupo, topé con una foto de ellos y leí un breve artículo sobre su música. Me sedujo lo que explicaban a cerca de su sonoridad, rápido fui a su bandcamp a escuchar de primera mano por donde iban los tiros y enseguida conecté con su imaginario, tal vez porque sus obvias influencias me gustan y también porque aún siendo fáciles de ubicar me parecieron bastante genuinos o cuanto menos muy capaces de crear capas que le den un aire fresco y personal a su discurso. Me sorprendió el hecho de que aún llevando en esto más de diez años no sean muy populares al otro lado del charco, pero supongo que son tantas las maravillas que nos llegan de Norteamérica que es imposible que haya espacio para todos. Sin embargo están bajo el amparo de un sello discográfico con solera dentro del mundillo independiente y puede que su suerte cambie de la noche a la mañana porque calidad y atractivo tienen de sobra.

Compañeros en Paper Bag Records de ilustres combos canadienses como Broken Social Scene, The Acorn, The Rural Alberta Advantage, Frog Eyes, Elliott Brood, Magneta Lane, Born Ruffians, The Deadly Snakes, Stars, Uncut o Tokyo Police Club, el dúo de Kingston (Ontario), se ha ido abriendo hueco en su país de orígen con una notable discografía que se compone de tres discos de larga duración, cuatro Ep's y un directo oficial. Moviéndose entre el indie-rock y el noise-pop de alma garagera, el proyecto nació como una aventura en solitario de Paul Saulnier bajo el nombre de Magic Jordan en un claro guiño a sus ídolos baloncestísticos Earvin 'Magic Johnson y Michael Jordan. Originalmente escribía canciones a solas y componía con guitarra, órgano de pedal, y un teclado Casio, pero finalmente hizo una actualización rítmica reclutando al batería Benjamin Nelson para reemplazar con percusión real el irregular rendimiento extraído a una caja de ritmos por la que tenía muy poca confianza. Juntos y ya con la denominación actual de la banda, crearon un sonido que maníaco, atmosférico, brillante, permitiendo que las ondas de melodía fuercen trayectos fulgurantes a través de densas capas de reverberación y ruidos orgánicos.

En este álbum concreto su producto ganó enteros y asimiló mejor su abanico de influencias. El álbum es pura dinamita cacofónica que subvierte en lo tradicional, sin lujos virtuosos en el enfoque noventero de sus guitarras y echando el peso en un doble bombo que ruge como un bofetón embriagador de espectral shoegaze, retroalimentación impulsada y nervioso post-hardcore, para desembocar en un efecto atrapado por los encantos de Sunny Day Real Estate y los The Cure de la época de 'Desintegration'. Dicho esto, para la totalidad de su ambiente textural, elaboraron una losa pop muy bien centrada y la adornaron con una carrocería lo-fi que le da un consejo a los que analizan su mensaje con ojos de maníacos confiteros del pasado, aquellos que tienen a Pixies, Pavement, Weezer y The Jesus And Mary Chain en un altar, porque si bien ese ambiente impregna la mayoría de los procedimientos, incluso cuando ambos músicos tratan de subvertir, su trabajo va más allá del mero cliché. Está claro que planea la sombra de los que se gestaba en aquella década denro del estilo que practican hoy en nuestros días, pero también la voz y las armonías nos llevan a recordar a Arcade Fire, Talking Heads, Wolf Parade y Clap Your Hands Say Yeah!.

'For those who stay', tiene la energía suficiente como para captar nuestra atención durante los treinta y ocho minutos que dura la faena. Nueve canciones trepidantes que al final de su cometido te dejan noqueado y que desde mi humilde punto de vista comienzan a reproducirse por orden de inspiración. Así pues la inicial "In my mind at least", es la más rotunda del álbum. En ella evocan una épica cautivadora cercana al pop maldito de los 80's, manejada por la vinculación entre esa percusión atronadora ejecutada a velocidad terminal y la maraña de guitarras acústicas con gigantescos guantazos de electricidad distorsionada, con Saulnier canalizando con mesura lo que extrae de su interior como si fuera una versión actualizada de Black Francis pisando tierra con firmeza, como si de un predicador de la calle o un animal enjaulado se tratará, un corte que en su melodía puede también traernos a la memoria el delicioso "Sugarcube" de Yo La Tengo en el tratamiento instrumental de su base, o quizás yendo un poco más allá a los impactantes My Vitriol respecto a las formas, luego sigue el ataque despiadado con "Advice", que es como si Band Of Horses, dejaran de sonar pulidos y elegantes dentro de su desbordante heterogeneidad bucólica, y como si estos volvieran a colaborar con J Mascis (tal como han hecho en su último plástico) pero dándole vía libre con las seis cuerdas esta vez, luego un receso con la preciosa "Bad brain day", a la que le dan un sabor folkie emocionante y unas capas sensoriales de un magnetismo sobrecogedor, tanto que se podría decir que esta es la pista más redonda del lote, recuperando la crudeza con el aroma stoner que desprende "Limestone radio", deudora de la cara más accesible de sus paisanos Death From Above 1979, con un estribillo a la vieja usanza, siguiendo con la homónima "For those who stay", la más larga del disco, con ademanes hard-rockeros de tinte progresivo e iluminando con las teclas y esos coros aguerridos, y a continuación un póker de ases para finalizar con honores la obra, formado por la cavernosa "Afraid of the light", perfectamente equilibrada con un pie en el resplandor y otro en la oscuridad, "Friends forever", jovial y desenfadada, más afín a lo que hacen Grouplove que a cualquiera de sus presuntos referentes, pero también inclinada en reverencia inequívocamente a los ritmos y maneras del glam de T-Rex, como lo está "More of the shame" a la destreza ruidista de Dinosaur Jr. un grupo cuyo espíritu resuena a la largo y ancho de estas canciones, y "Hoarders", bestial fusión de elementos en crepitar sonoro. Muy grande.

PS I Love You juega en su denominación con las iniciales de su fundador Paul Saulnier, quien compone el grupo junto a Benjamin Nelson. En el estudio de grabación les acompañaron Tim Bruton (al que podemos encontrar en Diamond Rings, Forest City Lovers y Evening Hymns), Wayne Petti (líder de la recomendable banda de alt-country Cutt The Duke, que habitualmente acompaña a Hayden en los escenarios, y también alma máter de The Hylozoists), y Matt Rogalski.

https://psiloveyouband.bandcamp.com/album/for-those-who-stay-lp