sábado, 19 de diciembre de 2015

LADY

LADY (2013)

Sabéis que de ciento a viento me da el punto de poner por aquí un disco ajeno a los sonidos que pueblan este espacio o más bien que rompe la línea habitual, pero la realidad es que mirándolo bien no hay ninguna ley escrita con eso en mi irrisorio e invisible código ético musical, porque a fin de cuentas no tengo criterio en base a nada y me guío por lo que voy escuchando más durante la semana dentro de lo que no son trabajos novedosos. Las obras recientes me siguen motivando pero a la hora de sentarme a soltar mis impresiones prefiero optar por cosas que tengo más oídas para poder destripar mejor su contenido como es el caso de este debut homónimo de Lady, un dúo formado por dos de las voces femeninas más cualificadas de la mal llamada 'música negra', que en este proyecto se alejan del R&B que preside sus carreras en solitario, para ofrecer una bella retrospectiva del soul bien adaptada a nuestros tiempos. Su dilatada experiencia en la industria discográfica les permitió unir fuerzas para darse este capricho que finalmente se sitúo en un atractivo cruce de caminos entre la comercialidad y la independencia, teniendo una producción de lujo y a su vez una discreta promoción que le dio al producto una honestidad inédita en este tipo de experimentos. El hecho de que pusieran sus canciones en bandcamp para su libre escucha y que dieran continuidad a esta ópera prima con una versión instrumental de la misma, son hechos significativos que dan buena muestra de lo que trato de explicar respecto a su modo de abordar esta historia.

Nicole Wray, nacida en Salinas (California) pero criada en Porstmouth (Virginia) y Terri Walker, natural de Wimbledom (Inglaterra), aunque de ascendencia jamaicana e hija adoptiva en Regensburg (Alemania), han tocado varios palos en cuanto a géneros se refiere pero siempre asociados a lo que ha derivado con el paso del tiempo de lo que aquí exprimen fielmente. Sus constantes flirteos con el hip-hop, el UK garage y el dance no estaban enfrentados con su verdadera fijación pre-adolescente pero no fue hasta hace un par de cursos que se decidieron a montar un divertimento que tenían en espera desde hacía mucho. Al fin encontraron un hueco en sus agendas y se metieron en el estudio a grabar con la confianza que da ser lo suficientemente popular como para dar por hecho que enseguida hallarían un sello que quisiera publicar esta colección de canciones. Lo que no esperaban era dar con la horma de su zapato, Truth & Soul Records, un negocio que apuesta por la autenticidad y no tanto por el rendimiento en ventas, con un catálogo diverso que sin embargo no olvida sus raíces reclutando toda propuesta afín al soul, el funk y el hip hop más abierto de miras, con gente como Lee Fields And The Expressions, Black Velvet, The Olympians o The Phenomenal Handclap Band en sus filas y con un equipo de productores que han trabajado con Adele, Aloe Blacc, Amy Winehouse y Dinah Washington. Ellos les proporcionaron todos los medios necesarios para trabajar en libertad desde su campo de operaciones situado en el cosmopolita barrio de Williamsburg en Brooklyn (New York), que a su vez es la cuna del movimiento indie-rock y el electroclash en la Gran Manzana, así que blanco y en botella para acoger todo tipo de ideas y conceptos.

La primera vez que escuché algo de este grupo fue en una brillante secuencia final de uno de los últimos episodios de mi añorada serie de HBO 'True blood'. Allí se veía al famoso escuadrón vampírico de la ficción, avanzar en coche hasta la casa de una joven que iba a sufrir una colérica venganza por parte de los protagonistas de la acción en una escena muy afín a las películas de Quentin Tarantino, mezclando una estética setentera muy elegante y seductora con una sonoridad sugerente y nocturna. El tema que servía de banda sonora a esas imágenes era "Karma", sin ningún género de dudas la pieza más inspirada de este primer lanzamiento de las anglosajonas. Una canción magistral, rebosante de sensualidad y cierto grado de erotismo que fue escogida como single de presentación del disco muy acertadamente y que recopila en sus cuatro minutos clavados, todos los ingredientes que iluminan el ancho y alto de su repertorio. Ecos de Erykah Badu, el James Brown menos enérgico (sobretodo cuando recurren a esas deliciosas orquestaciones), Aretha Franklin, Lucy Pearl, Sharon Jones & The Dap Kings o Curtis Mayfield, planean por cada rincón del minutaje, pero si de algo está empapado su quehacer es de las bandas y artistas amparados por las tres puntas de ese triángulo inagotable que formaron Motown, Stax y Atlantic respecto al progreso de esos estilos musicales que tanto adoran ellas.

Mención aparte para ese corte citado, pero el resto del álbum es un precioso compendio que une la suavidad y el pop de los 60's, con la tensión del hip-hop melódico y los ritmos sedosos del R&B moderno, conservando un sonido fresco que revela en sus textos todas sus historias sobre madurar y nunca darse por vencido con el amor y la amistad como hilos conductores, el anhelo y la pérdida como trasfondo y las chicas malas y las de buen corazón como protagonistas, tal como nos confirman piezas tan bonitas como "Tell the truth", que podría haber entrado en el imaginario de The Ronettes de haber atravesado el túnel del tiempo, una enternecedora tonada, cálida, emotiva y sensible, "Money", luminosidad de estribillo pegadizo añadiendo percusiones tímidas que sin embargo incitan al balanceo inquieto de los pies, utilizando un órgano y unos coros que pueden recordar a una suerte de The Delfonics en clave femenina, "Hold on" y "Get ready", dos pistas que siguen una línea marcada aunque desde diferentes ópticas, trepidantes en distintas ondas y que aplican un uso de los vientos bastante loables por su perfecta conjunción con unos registros vocales que se llevan la palma, "Sweet lady", remitiendo directamente a Macy Gray, puesto que bien podría haberla firmado la de Canton (Ohio), "Please don't do it again", como si The Jackson 5 resurgieran de sus cenizas, "Good lovin", cambio de tercio radical en pos del puro ritmo, en lo que para mi representa un tributo a las bandas sonoras de 'Shaft', las ESG más apegadas a la tradición y el lado menos progresivo de Funkadelic, y "Waiting on you", sabrosa balada de sentimientos a flor de piel que camina a paso lento pero con pulso firme.

Nicole Monique Wray, que actualmente reside en Atlanta (Georgia) y que comenzó su carrera en solitario animada por los omnipresentes The Black Keys, tras tenerla como corista en su álbum 'Brothers' y ser parte de su proyecto paralelo Blakroc, ha colaborado con gente como Missy Elliott (de hecho Nicole fue la primera artista que reclutó para su sello Goldmind Records), Cam'ron, Kid Cudi y Damon Dash, mientras que Terri Walker, cuyo verdadero nombre es Chanelle Gstettenbauer, ha trabajado con gente como Salaam Remi (formando Champagne Flutes), Mos Def, Ty, Fergie, Jennifer Hudson, Lemon Jelly, Joe Buhdah, Shanks & Bigfoot y Frisco, entre otros. Para la concepción de este disco contaron con una banda de apoyo de autentico lujo que incluía una sección de cuerda  con los violinistas Amy Kimball (Fatboy Slim, David Byrne y LCD Soundsystem, figuran en su currículo) e Hiroko Taguchi (cara conocida en registros de Iron & Wine, David Bowie, Antony And The Johnsons, Patti Smith, Rush, Sufjan Stevens), el violonchelista Garo Yellin (que ha participado en la discografía de The Jon Spencer Blues Explosion, They Might Be Giants, The Silos, Fountains Of Wayne y Yo La Tengo, por citar algunos ejemplos), y Michael Leonhart, al sitar, una sección de vientos formada por el trompetista Dave Guy (miembro fijo de Antibalas y otrora músico de Amy Winehouse, Mark Ronson y The New Pornographers), el saxofonista Leon Michaels (componente de The Arcs) y Jeff Pierce al trombón. Aparte también estuvieron en el disco Elizabeth Pupo-Walker, Toby Pazner, Nick Movshon, Clay Holley, Vincent John, Joe Crispiano y Thomas Brenneck, de los que no cito su hoja de servicios por no hacer este post eterno, pero que tienen una reputación intachable como artistas.

http://ladywray.bandcamp.com/album/lady

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada