viernes, 27 de marzo de 2015

CLUBZ

TEXTURAS (2014)

Como bien sabéis los que os dais un paseo por aquí de vez en cuando, me encanta dar un golpe de timón y virar la dirección sonora de esta bitácora, por eso traigo para amenizar este nublada mañana primaveral, algo diametralmente opuesto a lo que posteé la última vez que me digné a aparecer por esta casa. Otra más de esas pequeñas perlas con las que me crucé en la bella tierra de mi pareja sentimental, aunque proveniente de una ciudad algo alejada de la zona en la que estuve, es esta delicatessen en formato Ep del dúo de Monterrey (Nuevo León), Clubz. No hace mucho les cité a colación de su presencia como invitados en el concierto de sus paisanos Little Jesus, donde supe por primera vez de su existencia. Me gustó su estética y el aporte que hicieron con motivo de la ocasión, así que los añadí a la lista de búsquedas pendientes que confeccioné en aquellas semanas. Como con todo lo demás que me propuse localizar por la red, curioseé en su Bandcamp y su Soundcloud, dando con esta primera referencia y un par de temas sueltos. Supe también que se trata de un proyecto paralelo del cincuenta por ciento de Husky, cuarteto que apuesta por un ideario afín al hip-hop, con lo que supongo que usan este divertimento para explayarse a gusto con sus otras visiones musicales.

Aquí confluyen el synth-pop ochentero, el R&B, el electropop, la electrónica entusiasta, el surf-pop, la new wave y unas microscópicas gotas de shoegaze, que tan pronto pueden recordar a las canciones de la banda sonora de 'Drive', como a DIIV, El Guincho, Little Dragon, Gary Numan, Phantogram o SBTRKT, experimentando con las texturas (como bien indica el título de su primera referencia discográfica), beats, cajas de ritmo y elementos diversos que pueblan su mensaje. Empáticas letras de desamor, estribillos contagiosos, ritmos pegadizos dentro de una sencillez coherente y directa, un aroma vintage que prevalece a lo largo y ancho de este debut...una fórmula prominente que hace las delicias de cualquier persona abierta de oídos. Hace pasar muy buen rato la escucha de las siete piezas que componen este extended play, aunque se haga corto y deje con ganas de más, pero bueno es consolarse con el rumor de que ya tienen por lo menos once temas nuevos con los que deleitarnos en lo que será su primer larga duración, previsto para el verano a más tardar, tal como insinuaron ellos en una entrevista.

De momento nos quedamos con su creciente popularidad, que les ha permitido actuar en festivales de prestigio en su país de origen, tales como Vive Latino, All My Friends, Ceremonia, Tulum New Year's y Nrmal, amén de ser reclutados para el célebre SXSW de Austin (Texas), en su edición de este mismo año, y confirmada con la consecución del premio nacional Indie-0 Music Awards a 'mejor banda novel' y 'mejor disco pop. Aparte, también han vivido agitados acontecimientos en vivo como los que les proporcionaron las actuaciones de formaciones internacionales consolidadas dentro del movimiento, del nivel de los californianos !!! (Chk Chk Chk), los guipuzcoanos Delorean, los australianos Tame Impala y los chilenos Dënver, entre otros, para los que ejercieron de teloneros de excepción.

Algunos medios de comunicación, dijeron de ellos que sonaban como unos The Cure o unos New Order en las partes de guitarra y a unos My Bloddy Valentine por esas voces sumergidas en efectos noise-pop. Salvando las distancias, claro está, los tiros van un poco por ahí, aunque cantan en español y reconocen como fuente influencia a muchos de los que de alguna manera se salvaron de la quema comercial de la llamada 'movida madrileña' desde el underground intermedio, es decir Golpes Bajos, El Último Sueño, Los Zombies, Ataque de Caspa o Almodóvar & McNamara, del mismo modo que declaran una cierta admiración por el legado de los argentinos Soda Stereo y Los Encargados. No obstante, pienso que lo realmente cautivador de Clubz es que no recuerdan a nada descaradamente, tienen su propio sello y sus pistas convencen sin necesidad de pretensiones ni deudas con lo ajeno. Por eso no me queda más que recomendar la escucha de un repertorio que tal vez no comulgue con el gusto de los puristas pero que sin embargo atrapa cuando uno se deja enredar por su encanto conciliador, sus melodías incansables y sus ruiditos nostálgicos que nos llevan a viajar en el tiempo como si fuéramos Marty McFly al volante de su flamante (vaya rima me ha salido, oigan) DeLorean DMC-12 y reconfortarnos en la espontaneidad desvergonzada de la edad dorada de la cultura pop: los 80's. No puedo negar que la razón principal por la que me he prendado de su imaginario ha sido por la naturalidad desenfadada y tierna de esa maravilla que abre el álbum, titulada 'Golpes bajos' (no sé si en honor a la extinta banda del tristemente desaparecido German Coppini), una delicia en la que todo reluce, conquista y seduce con unos juegos vocales extraordinarios y una serenidad fascinante dentro de su excitante compás, pero a base de escuchar el resto, he caído rendido a la totalidad de sus casi veintitrés minutos de duración, con caramelos tan jugosos como "Intento", inmediata y juguetona, tirando de falsete en contraste con su cercanía a los Future Bible Heroes de Stephin Merritt, una pista muy agradable para continuar la estela de su antecesora, "Celebrando", palmas rítmicas y armoniosas, un texto corto pero conciso, sin duda una de las más inspiradas tonadas del álbum, "Nudos", como si Julian Casablancas convenciera a sus compañeros en The Strokes de que la luz de su camino debe venir a través del estilo que primó en su debut en solitario, "Paracaídas", una bonita instrumental de altos vuelos, que les sitúa en algún lugar entre los Kraftwerk más accesibles y el primer Jean-Michel Jarre, "Hoy no", el corte con el que comenzaron su andadura, compuesto por capas y voces atmosféricas, a base de guitarras con reverbs, chorus, overdrive, sintetizadores y un ritmo de batería al estilo kraut, con una frase que se repite a lo largo de la canción, y que el dúo mexicano describe como un viaje a través de la progresión de notas que se van construyendo entre elementos sonoros, y "Visiones", continuista (la base es muy similar a la que se escucha en la anterior pista) y almibarada, en la línea de los barceloneses Dorian, por citar un ejemplo, que recurre también a la presencia de una única frase para llevar el peso, y que resulta una estupenda despedida que aún suponiendo que no debería ser así a juzgar por su letra, deja un grato poso de optimismo en el ambiente.

Clubz, que recientemente firmaron con el sello La Editorial de Canadá, con sede en nuestro país (creo que en Barcelona, pero no estoy seguro del todo) y que tiene o ha tenido bajo su amparo gente como Astro, La Estrella de David, Mujeres, El Último Vecino, Joe Crepúsculo y Extraperlo, entre otros, lo forman Orlando Fernández y Coco Santos. Pronto van a estar de gira por aquí, y desde luego no pienso perdérmelos en el dado caso que pisen mi ciudad.

https://soundcloud.com/clubz/sets/clubz-texturas-ep

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