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martes, 3 de marzo de 2015

SHAMAN Y LOS HOMBRES EN LLAMAS

SHAMAN Y LOS HOMBRES EN LLAMAS (2011)

Detesto profundamente pasar por el mal trago de una despedida, sin importar si se basa en un 'hasta nunca', un 'hasta pronto' o un 'adios'. Es algo que me supera, me cambia el humor y me deprime irremediablemente. La última ha sido sin duda de las más duras que me ha tocado vivir, aunque poco a poco voy recuperándome en esos aspectos y me reconforta la circunstancia de que tengo claro que entra en el segundo grupo de las citadas categorías. Tras pasar unas semanas inolvidables en la que ya considero mi segunda patria, solo me queda el consuelo del recuerdo que tengo de todo lo disfrutado durante mi estancia allí, y de todas las cosas que me quedan por ver y gozar en mi siguiente visita, con el incentivo de que muy posiblemente sea definitiva. Continuar con la comunicación diaria con el bien más preciado que dejo en aquella bella tierra, también es sanador en mi estado actual, y a todo eso me agarro como quien se apega a algo con la convicción de que el futuro es esperanzador, cuestión que permite una regeneración de las emociones de forma instántanea a pesar de que el jet-lag y la resignación hayan hecho mella hasta hoy, viendo por momentos el vaso medio vacío. Conclusión? cualquier día puede salir el sol y si dejamos que nos invada la negatividad, no podremos salir de la desidia, así que ahora mismo escribo con una amplia sonrisa dibujada en mis labios, y con la sana intención de compartir uno de los más gratos hallazgos musicales que me he  traído de mi pequeña etapa en el continente americano.

Varios son los grupos que he escuchado por primera vez gracias a este viaje, la mayoría de aquella zona, y tengo la intención de ir posteándolos aquí durante el transcurso de las semanas venideras. No obstante, algunos ya los he nombrado en días pasados a raíz de su participación en algunos de los conciertos que tuve la suerte de presenciar en la capital mexicana, pero me quedan unos cuantos inéditos en la lista y además me apetece también profundizar un poco más en los que he asomado tímidamente este mes. El país azteca, destaca por su profunda pasión por sonidos diversos, sin importar estilo ni procedencia, con lo que gracias a la gente que he conocido por allí, he podido tener acceso a cosas que desconocía por completo, pero también me he topado con propuestas excitantes por mi propia cuenta o por mero azar, tal como me pasó con este combo afincado en La Plata pero natural de Comodoro Rivadavia (Argentina), al que escuché por primera vez formando parte de la banda sonora de la curiosa película 'La araña vampiro', donde aportaban un par de canciones si no recuerdo mal, del mismo modo que lo hacía Prietto Viaja Al Cosmos Con Mariano, de quien tengo pendiente también una entrada por estos lares.

Su sonido me cautivó en la secuencia final del filme. Ideal para una historia que narra la aventura de un muchacho por salvar su vida tras la atroz picadura de un arácnido de considerable tamaño, las notas del que precisamente es el tema de apertura de su tercer trabajo de larga duración, suenan coherentes en referencia a las imágenes. Esperé al final de los créditos para cerciorarme de quien era el autor de ese corte, y anoté el nombre para buscar material completo. Poco después accedí a su bandcamp y allí deguste el álbum de principio a fin. Un deleite que a ratos me trajo a la memoria a gente tan dispar como Beirut, A Silver Mt. Zion, DeVotchKa,Standstill y Crippled Black Phoenix, aunque cantado íntegramente en su lengua materna. Un folk silvestre con orquestaciones y sección de viento, letras oníricas, extravagante a su manera y francamente peculiar, creando una atmósfera estimulante entorno al oyente. De hecho no me sorprendió que a la hora de citar sus influencias, en la red se comente que no se reducen a ídolos musicales, sino también a artistas de otros medios, como muestra el hecho de que apliquen a su imaginario los conceptos cinematográficos de Stanley Kubrick y David Lynch o la literatura de Edgar Allan Poe, Isaac Asimov y Arthur C. Clarke.

Concebidos en un principio como vehículo compositivo de Shaman Herrera (al que podemos encontrar en otros proyectos como Shaman & Su Guitarra Embrujada y Shaman & Los Pilares De La Creación), se fundaron como banda hace justo diez años, y desde entonces han publicado dos Ep's y tres Lp's de sonido accesible pero arriesgado con The Beatles, Nick Drake, Kevin Ayers, Pink Floyd, y sus compatriotas Luis Alberto 'El Flaco' Spinetta, Charly García y Bicho Bolita como fuentes de inspiración, pero sonando muy personales a fin de cuentas. Esta obra homónima, significó su consagración, su cumbre, tras lo bueno que auguraban 'Menarca', 'Diadema', 'Respiran humo' (compuesto de rarezas y versiones acústicas de su debut) y 'En el mundo de fuego', y contiene canciones tan excelsas como "La niebla", de la que os comento al inicio que formó parte del segundo largometraje del emergente director Gabriel Medina, una pieza excelente que junta todos los elementos que distinguen la sonoridad de estos muchachos del resto, con unos tira y afloja instrumentales enormes, una tonalidad vocal entre lo gutural y lo solemne y un final abrupto que desconcierta un poco, como si de un hachazo a la euforia se tratara, pues duele en cierto modo que una maravilla como esta sea tan breve y acabe de sopetón, además teniendo en cuenta que su letra es de una calidad digna de mención, "El primer color", cambio de dirección, para aposentarse en la belleza de lo acústico con ambientación melancólica, muy afín a la calma recurrente de Radiohead, otra oda a la tristeza en la que se van sumando añadidos sonoros de lujo, "Casi llorando", en la que se convierten en una implacable maquinaria que une el post-rock con el sabor añejo del rock progresivo setentero, como si Godspeed You! Black Emperor y Goat se fueran de copas y acabaran en el estudio para grabar algo juntos, "Nos vemos volando", que si alguna vez fuera escuchada por el intrépido Zach Condon en un festival, estoy seguro que le conquistaría hasta el punto de querer subirse al escenario a abrazarlos y cantarla con ellos, una pista con un toque mediterráneo y mestizo que ofrece el contrapunto optimista necesario para el minutaje global de esta colección de sabrosos caramelos, "Vestido plateado", donde se nota la mano de Daniel Melero, productor a medias del disco y que cuenta con una buena reputación como solista en el país sudamericano, pues es un tema hecho a piano y voz, desnudo y rico en sentimiento, tal y como se puede considerar el ideario del veterano genio bonaerense, que en su día formó parte de Los Encargados, pioneros de la electrónica en Argentina, "El árbol", reposada y frágil textura donde el bajo lleva la batuta con una línea constante y un flautín o similar que recuerda al que utilizaban los afiladores antaño, "Sur de ayer", otro melodrama de tintes medievales o picarescos, estrambótico, lunático, muy acorde a lo que hacía Phosphorescent antes de alcanzar cierta fama, y "Perdemos la piel", despedida y cierre de altura, dejando el pulso firme y convenciendo con su ritmo y sus crescendos a ras de épica comedida. Brillante.

Shaman Herrera, Tulio Simeoni y Tomás Vilche, con la compañía de Eduardo Morote, Nicolás Digirado, Esteban Cárdenas, Alejandro Bertora, Cristian Puschell, Gualberto de Orta y Eduardo Carreras, fueron los autores de todo esto.

https://shamanyloshombresenllamas.bandcamp.com/releases