CHECK IN (2005)
Hace unas horas andaba buscando en mi disco duro externo alguna banda con la que inspirarme escribiendo un texto, pero tenia muchas dudas con el estilo concreto, pues no sabía si continuar en la onda de sonidos veraniegos animados como he venido haciendo a trompicones esta semana o romper una lanza en favor de algún género más oscuro y sobrio. Finalmente en medio de la divagación estúpida he pasado por youtube a buscar algún vídeo de lo que iba oyendo para salir del atolladero mental con las imágenes y de paso he decidido poner en el 'caralibro' un viejo clip de esta extinguida banda de Dublín (Irlanda), que ha sido la elegida después de leer unos efusivos comentarios de Silencekid y Don Miguel, respecto a lo que les sugeria la canción. Allí el primero me decía que The Chaletes le parecían una mezcla de Papas Fritas y Ze Malibu Kids y el segundo que le parecía que con ese nombre tenían que sonar divertidos si o si. Muy acertados ambos en su idea, como no podía ser de otra forma.Buenasa razones entonces para postearlos han sido esas definiciones, pues su animada música y sus influencias o más bien sus similes más acordes casan a la perfección en estos días de sol y buen ánimo. Un indie-rock de ramalazo power-pop que sienta de fábula al ser escuchado en situaciones de puro ocio, ya sea en compañía o soledad para un quinteto formado por tres muchachos y dos muchachas que a pesar de conseguir el consentimiento unánime de la crítica y el reconocimiento de su propio gobierno que les escogió para actuar el día que el país anglosajón entró en la unión europea por su legión incorruptible de seguidores, no editaron más que este álbum en formato larga duración, un Ep y algún que otro 7", amén de unos pocos singles, en una breve pero intachable etapa de siete años.
'Check in' es de lo más radiante que podemos encontrar en el catálogo de Setanta Records, su casa discográfica durante toda su carrera. Entre las referencias de Brian, Evan Dando (ex-líder de The Lemonheads), Josh Ritter, Edwyn Collins, Richard Hawley, The Frank And Walters o The Divine Comedy, artistas y grupos vinculados en su totalidad al pop, sobresalían las canciones de esta gente para poner un alto grado de revolución sin despegarse de la tradición génerica ni la esencia general del sello.
Inmediatez rockera enfocada a las melodías almíbaradas con sabor a gominolas con extra de azúcar, sin perder un ápice de madurez ni abandornar ese nervio característico de su discurso embrionario, junto a unos textos repletos de humor desenfadado, para una colección compuesta por catorce piezas que conllevan una cercanía muy íntima con otras cosas que hemos oído antes. Vale con reproducir temas como "Theme from chalets", con ese rasgar de guitarra tan típico como eficaz que nos recuerda a mil canciones escuchadas con anterioridad por simple afinidad, pero que por decir una concreta no puede traer a la memoria de primeras a Elastica o The Primitives, "No style", que hace inevitable pensar en The New Pornographers con esas polifonías chico-chica y esa trepidante rítmica saltarina, al son de unos teclados que son como un chicle de dulce e interminable gusto, "Red high heels", una línea de bajo de corte punk-rock que contagia su inquieta progresión y que da razones de sobra a los que les definieron como una suerte de The B-52'S modernos o unos Blondie enganchados a los encantos cómicos del helio, "Gogo don't go", más seria y fiel al rock alternativo noventero, contando con la ayuda de uno de los estribillos más fácilmente tarareables de la historia, "Feel the machine", su canción emblema por antonomasia, un hit envolvente y enérgico que sabe a gloria bendita, "Fight your kids", golpe de timón para buscar una base menos clásica rozando casi las coordenadas del electropop, aunque quizás solo sea un espejismo visto por un servidor, porque la cosa deriva en un golpe de autoridad de su mensaje habitual que se impone para lograr los mejores momentos vocales del lote, "Nightrocker", la cual si dejamos volar la imaginación y le ponemos un poco de salero electrónico podría pasar perfectamente por un hit de Ladytron, "Love punch", despojándose de la guasa para abordar con rudeza instrumental y seriedad letrística la violencia doméstica en una demostración de que también podían tornarse comprometidos y dejar de la lado su visicitud festiva, y "Beach blanket", cierre poderoso con los instrumentos crujiendo en comunión.
Un beun disco de debut y, por desgracia, de despedida. The Chalets fueron Caoimhe 'Pony' Derwin, Paula 'Peepee' Cullen (que tras la separación del grupo formaron juntas Talulah Does The Hula's y más tarde September Girls, formaciones pop íntegramente femeninas), Chris Judge, Dylan Roche y Enda Loughman. Como dato curioso decir que se conocieron en un festival All Tomorrow Parties (donde además habían acudido con la idea común de ver en vivo a sus admirados Belle & Sebastian) y se pusieron este nombre porque durante la celebración del mismo eran vecinos en chalets alquilados para la ocasión.