CAROUSEL (1980)
Tras el brote psicótico que sufrió blogger ayer y que nos dejó a prácticamente todos los usuarios más tarumbas de lo que habitualmente podamos estar, parece que todo vuelve a la normalidad exceptuando algunos comentarios que se han perdido por el camino de forma aún no aclarada. Retomo este divertido hobby con cierto temor a que esta entrada también desaparezca porque ya he tenido un amago de paranoia al responder a los comentarios de ayer noche, ejercicio que he tenido que repetir tres veces hasta que por fin se han publicado. Ya tenía preparado este post para despedir la semana y recibir este par de días festivos que se presumen bien soleados, pero ante esas circunstancias lo publico en esta mañana de sábado. En primer lugar he de decir sobre el único álbum que se conoce de esta banda de Edimburgo (Escocia), que no vio la luz hasta hace cinco años a través del sello Ltm, el cual se ha caracterizado en los últimos años por exhumar bonitos cadáveres musicales dentro de la gloriosa y emergente escena escocesa de los primeros ochenta. Vamos, que técnicamente este 'Carousel' es del año 2006, solo que he preferido ponerle la fecha de gestación de las veintitrés canciones que lo componen, todas creadas y grabadas entre el año 79 y el 81. The Delmontes solo habían editado hasta entonces dos siete pulgadas para Rational y aquel material, junto a diversas maquetas y descartes de algunas sesiones que aventuraban un disco largo, fue recopilado en este trabajo veintiséis años más tarde. Este quinteto, con tres componentes femeninos en sus filas, vendría a ser el equivalente a unos Siouxsie & The Banshees indie-pop o a unos Josef K avant-retro, dotados de una rítmica muy after-punk. Su condición de fans de la psicodelia y el garage sesentero de The Seeds y 13th Floor Elevators, les llevó a incorporar un órgano Farfisa que les daba mucha personalidad y hacía de su sonido algo distintivo, definitorio incluso para otras bandas que cogerían su relevo con los años, entre las que me gustaría destacar a LeTigre, Cansei De Ser Sexy y Elastica, por citar algún ejemplo. No es un disco asombroso, quizás no tiene nada de especial más allá del mero divertimento, pero a mi me hace echarme unos bailes y afrontar el día con una sonrisa de oreja a oreja, por lo que agradezco mucho que se nos descubra a grupos como este a través de discográficas independientes sin un gran ánimo de lucro. Canciones como "Tous les soirs", con ese aire The Doors, mezclado con Devo bajo las coordenadas del post-punk (menudo pupurrí, verdad?), "Don't you tears", un poquito más serena y con cierto deje oscuro, "Ga ga", mi predilecta del lote por esos destellos iniciales que recuerdan a Joy Division y después derivan en Martha And The Muffins, "No man's land", algo más extravagante pero no por ello atractiva, cayendo todo el peso de la composición en ese adictivo sonido producido por el órgano, "So sad too bad", con unos primeros compases que recuerdan bastante al "Gone daddy gone" de Violent Femmes y a la que aportan un pequeño brote de luz reconfortante, "Higher higher", que abre las miras hacía armonías dub, con la frescura y la filiación de la tradición jamaicana, "So it's not be", tan sixtie que sonroja en el buen sentido, ideal para un guateque en el que el pinchadiscos nos conquisté con ella, alguna de The Turtles, al igual que lo haría con el rock bailable y sensual de "What you don't know", si lo hiciera sonar en una sesión entre algún hit de The Monkees o The Hollies, y después recurriera a algo de The B52'S para variar sin perder el pulso, "Moondrops & roses", delicia twee-pop donde la voz se endulza y el estribillo ofrece unos instantes enérgicos la mar de excitantes, "When i feel the beat of the drum", acudiendo como recurso a la electrónica minimal, elevando los decibelios del bajo y subiendo la temperatura en el resto del metraje con la sobriedad de esta y de "Thursday", que encajaría bien en el ideario de sus coétaneas americanas ESG, "Love an American beaches", que me aspen si Yeasayer no han bebido de aquí! esos ritmos medio afro, medio tropicales casi no dejan lugar a dudas, "Use it", otra gran canción de emocionante recorrido, que abraza los parámetros convencionales del género pop y en la que se puede ver reflejada a más de un grupo femenino actual, "Everyday", que parece mentira que haya envejecido tan bien, una pieza excepcional que hoy podría ser un afamado himno indie, "Sweet sweet love", de la que solo puedo decir que en sus arrebatos instrumentales y cambios de ritmo flota el sentir de Stereolab y la destroza suelas "Won't give in", entre el empaque disco-punk de los primeros Blondie y los !!! (chk chk chk) más contenidos. Una obra interesante para acompañar cualquier circunstancia. The Delmontes eran Julie Hepburn, Mike Berry, Gillian Miller, Gordon Simpson y su hermana Bernice Simpson.